Sabía que me iba a pasar, LO SABÍA!!! Vivo dejando la llave dentro del carro y ya casi que conozco al cerrajero de tú y me hace descuentos por uso frecuente de sus servicios, así que por mi condición de despistada, decidí sacarle copia a las llaves de mi casa hace meses, de manera que pudiera dársela a un par de amigas en caso de quedarme trancada afuera sin llaves.
Claro...como también soy postergadora, me pasan estas cosas. Ayer en la mañana, después de que Max sacara las llaves del correo de mi llavero - que están junto con las de la casa- salí medio dormida a clases y no me fijé.
La puerta de mi casa tiene dos cerraduras; la de arriba que sólo se tranca con llave, y la de abajo que es como la puerta de cualquier cuarto, al que se le pasa el seguro manualmente y se cierra. Bueno, debo aclarar que también me pasan las cosas por floja...nunca le echo llave a la de arriba porque "no es necesario"...aunque ahora sí lo hago, sobretodo cuando estoy en casa. Cuando salgo...no tanto.
En fin. En medio de un letargo mañanero, me baño, me preparo para salir, agarro todo lo que necesito y la llave del carro, bajo las escaleras volando, paso el cerrojito manualmente y cierro en cámara lenta -me acuerdo bien - y mientras cerraba la puerta pensé, "mierda la llave!" pero estaba tan dormida que no reaccioné y "¡click!" tranqué la puerta...chan!
No podía hacer más nada, tenía que entregar un trabajo escrito y todos los reportes de la práctica clínica del día anterior, y debía apurarme si quería llegar a tiempo.
Nada, salgo como alma que lleva al diablo, piso la chola a fondo y llego a la universidad en 10 minutos! Entrego el trabajo y me meto en las computadoras a ver quién puede ayudarme...todos mis amigos acá trabajando, en sus mundos, como lo es cada vez que alguien tiene una vida ocupada...somos islas, y yo era un náufrago sin esperanzas.
Por qué pasa que cuando uno más necesita ayuda, nunca aparece?!! Al menos me pasa mucho a mí. Pero lo que no te mata te hace más fuerte, así que después de algunas conversaciones con compañeros malandros de clase, hice algunas diligencias que tenía pendientes, y regresé a casa determinada a abrir la puerta con una tarjeta de crédito, como me lo habían sugerido. "Es facilito"...pse claro...¬¬
Y le dí, le dí, le dí y le dí...nada. Los dedos los tenía desfigurados ya de tanto intentarlo, mas el frío era cada vez peor, pedí ayuda a Raimundo y todo el mundo, pero nada...no hay señales de vida. Mi amiga Dakota me consiguió el teléfono para un cerrajero de puertas de casa (sí, así de específicos son aquí) y llamé, pero estaba muy ocupado y no podría atenderme sino en 5 horas...me refirió a otro cerrajero, quien tampoco podía por las siguientes 3 horas...y así fui llamando de cerrajero en cerrajero hasta que dí con uno que se acercó en media hora...pero me cobró un ojo de la cara...CLARO.
Después de la revolcada de $80, pude finalmente entrar a casa...menos mal que llevaba mi cámara conmigo y me distraje grabando todo mi calvario, del que al final me burlo, porque la vida es un carnaval.
Claro...como también soy postergadora, me pasan estas cosas. Ayer en la mañana, después de que Max sacara las llaves del correo de mi llavero - que están junto con las de la casa- salí medio dormida a clases y no me fijé.
La puerta de mi casa tiene dos cerraduras; la de arriba que sólo se tranca con llave, y la de abajo que es como la puerta de cualquier cuarto, al que se le pasa el seguro manualmente y se cierra. Bueno, debo aclarar que también me pasan las cosas por floja...nunca le echo llave a la de arriba porque "no es necesario"...aunque ahora sí lo hago, sobretodo cuando estoy en casa. Cuando salgo...no tanto.
En fin. En medio de un letargo mañanero, me baño, me preparo para salir, agarro todo lo que necesito y la llave del carro, bajo las escaleras volando, paso el cerrojito manualmente y cierro en cámara lenta -me acuerdo bien - y mientras cerraba la puerta pensé, "mierda la llave!" pero estaba tan dormida que no reaccioné y "¡click!" tranqué la puerta...chan!
No podía hacer más nada, tenía que entregar un trabajo escrito y todos los reportes de la práctica clínica del día anterior, y debía apurarme si quería llegar a tiempo.
Nada, salgo como alma que lleva al diablo, piso la chola a fondo y llego a la universidad en 10 minutos! Entrego el trabajo y me meto en las computadoras a ver quién puede ayudarme...todos mis amigos acá trabajando, en sus mundos, como lo es cada vez que alguien tiene una vida ocupada...somos islas, y yo era un náufrago sin esperanzas.
Por qué pasa que cuando uno más necesita ayuda, nunca aparece?!! Al menos me pasa mucho a mí. Pero lo que no te mata te hace más fuerte, así que después de algunas conversaciones con compañeros malandros de clase, hice algunas diligencias que tenía pendientes, y regresé a casa determinada a abrir la puerta con una tarjeta de crédito, como me lo habían sugerido. "Es facilito"...pse claro...¬¬
Y le dí, le dí, le dí y le dí...nada. Los dedos los tenía desfigurados ya de tanto intentarlo, mas el frío era cada vez peor, pedí ayuda a Raimundo y todo el mundo, pero nada...no hay señales de vida. Mi amiga Dakota me consiguió el teléfono para un cerrajero de puertas de casa (sí, así de específicos son aquí) y llamé, pero estaba muy ocupado y no podría atenderme sino en 5 horas...me refirió a otro cerrajero, quien tampoco podía por las siguientes 3 horas...y así fui llamando de cerrajero en cerrajero hasta que dí con uno que se acercó en media hora...pero me cobró un ojo de la cara...CLARO.
Después de la revolcada de $80, pude finalmente entrar a casa...menos mal que llevaba mi cámara conmigo y me distraje grabando todo mi calvario, del que al final me burlo, porque la vida es un carnaval.
Aquí se los dejo.
Besitos y los quiero!!!
Caro
LOCKED OUT from cayoyin on Vimeo
_
