Sí. Esa es mi cara de felicidad después de recuperar algo que creí haber perdido para siempre. Esas tonterías sentimentales a las que uno se aferra, que dejan de ser tonterías cuando se les da un valor tan alto.
Hace dos años y siete meses exactamente, cuando ingresaron a mi mamá a la unidad de cuidados intensivos, yo tomé su anillo prestado hasta que saliera de ahí. El anillo se quedó conmigo y me lo traje puesto a mi casa cuando todo terminó. Era mi conexión con ella más inmediata. Lo cargaba puesto siempre.
Es un aro de oro bien delgadito, como sus dedos, con siete brillanticos mínimos en forma de L rodeando una amatista cuadrada también diminuta, incrustada en él.
Un día me lo quité porque no me pegaba con lo que llevaba puesto y lo puse "en un lugar donde no se pierda", recuerdo haber pensado. Pues lo guardé tan bien, que más nunca lo encontré.
Luego de año y medio de buscarlo por todas partes, lo dí por perdido. Lo lloré con una película sentimental de las que suelo ver para hacer catarsis, y lo dejé ir.
Hoy, cambiando de cartera, reviso todos los bolsillitos y lo conseguí! SÍ, LO CONSEGUÍ!!
La sensación, les juro, fue como haberme ganado la lotería. Inesperado, magnífico, deseado y soñado por más de un año, y finalmente, obtenido!
Hoy lo tengo puesto otra vez junto con una sonrisa en la cara.
::Caro::
Hace dos años y siete meses exactamente, cuando ingresaron a mi mamá a la unidad de cuidados intensivos, yo tomé su anillo prestado hasta que saliera de ahí. El anillo se quedó conmigo y me lo traje puesto a mi casa cuando todo terminó. Era mi conexión con ella más inmediata. Lo cargaba puesto siempre.
Es un aro de oro bien delgadito, como sus dedos, con siete brillanticos mínimos en forma de L rodeando una amatista cuadrada también diminuta, incrustada en él.
Un día me lo quité porque no me pegaba con lo que llevaba puesto y lo puse "en un lugar donde no se pierda", recuerdo haber pensado. Pues lo guardé tan bien, que más nunca lo encontré.
Luego de año y medio de buscarlo por todas partes, lo dí por perdido. Lo lloré con una película sentimental de las que suelo ver para hacer catarsis, y lo dejé ir.
Hoy, cambiando de cartera, reviso todos los bolsillitos y lo conseguí! SÍ, LO CONSEGUÍ!!
La sensación, les juro, fue como haberme ganado la lotería. Inesperado, magnífico, deseado y soñado por más de un año, y finalmente, obtenido!
Hoy lo tengo puesto otra vez junto con una sonrisa en la cara.
::Caro::
