Monday, March 30, 2009

Over the hills and far away



Levanto vuelo / Taking off


Tenía tiempo que no veía las cosas desde esta perspectiva, donde los paisajes parecen maquetas a escala y los carros se ven como hormiguitas; sobre las nubes el sol siempre brilla, y sólo puedo sentir el sonido en mi cara mientras avanzo deslizándome en el viento que enreda mi pelo. Veo mis manos frente a mi, cortando la brisa, y de vez en cuando las separo abriendo los brazos en cruz para planear y reducir un poco la velocidad, pero voy rapidísimo y no se nota. Soy una bala, un cohete en el espacio y no necesito nada más.

En mi ipod suena The Divine Comedy, complementando perfectamente esta sensación, y en mi email, al otro lado del mundo, a medio camino, me espera mi mejor amigo con una vergüenza ajena, listo para darle fin con un abrazo infinito y la felicidad de ser mi cómplice más querido en esta etapa de nuestras vidas.

Si han visto dos locos volando por ahí en estos días, ya saben quienes son. Esa gripe se te va a quitar en cuanto sueñes que vuelas, y un día yo se que va a pasar y en esa carpeta va a marcar un mensaje nuevo en el que me lo cuentas con detalles increibles y de nuevo salgamos disparados por la ventana escuchando esta canción y pensando que "esta vida es lo mejor que hemos tenido".



Caro



Friday, March 20, 2009

Asimilando viejas charlas




Volvía de mi última sesión de la jornada, cuando en medio del camino recordé una conversación que tuve con un amigo entrañable. Hablábamos de la gente que escoge vivir programadamente, sin darse espacio para equivocaciones, sin margen de errores. Planifican sus vidas y son incapaces de salir de su zona de seguridad, simplemente porque para eso mismo es que viven de acuerdo a un plan que cumplen al pie de la letra, donde no hay lugar para cambios o segundas opiniones. Se decidieron y se casaron con ese programa para crear una ilusión de estabilidad. ¿Hay acaso algo como estabilidad? ¿Eso realmente existe?

Hablamos de los barrotes que eso supondría en nuestras vidas, que son precisamente todo lo contrario. Coincidimos con que, para nosotros, es vital no saber lo que va a pasar de aquí a tres días.

Por supuesto que eso nos convierte en un manojo emocional de constantes cambios, de subidas y bajadas, pero acaso ¿no se trata de eso vivir? De disfrutar lo que haya que disfrutar y sufrir lo que nos toque sufrir, sin deberle nada a nosotros mismos, como las ganas de reir o llorar, sin represiones.

Pienso que hay un balance invisible adonde van a parar todas las cosas que recibimos y las que damos, como una especie de cuenta de vida donde se acumulan los elementos, por llamarlos de algún modo, "el debe y haber" (como en los bancos) de nuestras acciones. Allí, por ejemplo, si somos objetos de la buena fortuna, recibimos algo del mundo, y automáticamente en nuestra cuenta de la vida, se suma lo que debemos poner para causar un balance en cero. Me parece que así mismo funcionamos nosotros con nuestros sentimientos y emociones. Si algo nos causa sufrimiento y no lloramos, se crea un desbalance que no se va a reparar sino hasta que hayamos llorado esas penas, o purgado ese sufrimiento. Igual con las alegrías.

Me parece que vivir improvisadamente tiene bastante de llevar al día las cuentas de ese banco, pues se llora y se ríe, se vive con lo que hay, y se es espontáneo en ese fluir natural de las emociones. No quiero decir que planificar es malo, nada que ver. Sino que planificar para alejarse de la incomodidad de lidiar con las emociones propias, causa una deuda en la cuenta de la vida interna de las personas que lo hacen. O sea, que simplemente no es que esten deshaciéndose de tener que pasar por esos sube y bajas emocionales, sino que los estan acumulando.

Esa gente que se niega a sí misma el derecho de sentir y que por fuera se sienten con derecho de juzgarte por hacerlo, ya que llevan un record impecable de "estabilidad" me resulta gris y desdichada, y en el fondo, siento una gran compasión por ellos.

En mi pequeño mundo de la relatividad prefiero ser como soy, impredecible, llorona y gruñona con la misma facilidad. En mi mini-cosmos que gira a mi alrededor muchas veces sin ser notada, con mis triunfos y mis fracasos, con mis frustraciones y alegrías, en mis pequeñas batallas que me libro como asuntos de vida o muerte, me permito ser quien soy, y sentirme libre.

Mi amigo entrañable y yo estamos de acuerdo en muchísimas cosas, muchas más de las que nosotros mismos tenemos capacidad de entender, entre ellas esta, en la que nos regocijamos de lo pequeños que somos, en nuestros mares emocionales, risas delirantes y tragicomedias que no cambiaríamos por nada en el mundo.




Caro


Tuesday, March 17, 2009

No todo lo que comienza, termina de igual forma





Obama habla de la crisis mientras yo lucho con la mía propia. La cosa viene como un mal presentimiento, como una sensación intuitiva que palpita en mi cavidad toráxica y no es el corazón, pero hace lub-dub. A diferencia de ese palpitar que sabes que te mantiene vivo, éste viene para recordarte que también existe el dolor, y viene generalmente en los momentos en que más sueño tienes...viene en la noche, porque creo que pertenece a ese terreno de lo misterioso, de lo oscuro...viene y se instala en mi vesícula, y ésta comienza a doler en medio de mis sueños. Los distorsiona hasta que los interrumpe por completo, mientras que un yo completamente inconsciente, trata de venir al aquí y al ahora para buscar alivio en la bolsa de agua caliente que preparo a tientas en la cocina.

Es primera vez que amanece una luz prendida en mi casa al propósito. Es primera vez que la dejo encendida porque sabía que esto iba para rato. Pero ahora se ha ido. Descubrí que es un dolor cobarde, y que le teme a la luz del día, y en Charlotte, finalmente salió el sol.

Supongo que sería un verdadero caso de estudio la manera en que el clima ejerce una influencia brutal sobre mí. Como si el destino existiera, y éste fuera controlado por los accidentes climáticos. Bárbaro. Habían pasado cinco días de lluvia incesante, nublados, fríos, grises, y juro que así mismo percibía mi realidad en ese momento, durante ese período. Anoche fue como tocar fondo, hasta mi vesícula estaba mal. Pero sí será cierto que el momento más oscuro de la noche es justo antes de amanecer. Hoy amaneció, y amaneció despejado, lo que trajo consigo un aire de renovación. Junto con el sol, vino mi activación laboral como intérprete, una razón más para celebrar con Max que, tal día como hoy hace ocho años, nos besamos por primera vez.

Sin ánimos de sonar cursi, no entenderían si no les explico que habíamos esperado ese beso durante tres meses, y ese día al fín pasó. Fue tan significativo que aún lo conmemoramos, es por eso. Porque la verdad que otras fechas que se supone deberían ser importantes no las celebramos porque no lo son para nosotros. El nefasto día de los enamorados, por ejemplo. Ni hablar...pero ese beso, el primero, fue objeto de muchos ejercicios imaginarios, cosa que pasa mucho cuando se quiere a distancia.

Así que lo que prometía ser un día hórrido, terminó siendo, en palabras de la célebre tigresa del oriente, mi nuevo amanecer jajajj




Caro

Saturday, March 14, 2009

LUCES FLASHES



Quiero compartir algo. Esto lo hice gracias a las deplorables condiciones de mi cámara, tuve que inventarme una de experimental para que se viera como si los efectos se los puse yo todos al propósito, pero shhh...aquí entre nos, no hice nada de efectos...solo edité imágenes y sonidos...


[cayoyin sugiere: full sreen y audífonos]






Caro

Trivialidades profundas





Vengo mortificada. Bueno, es acerca de esa cucaracha que escribió el post anterior. Bueno, primero debo admitir que me sentí violada al ver que se había metido en mi propio blog a meterle una entrada, que asco les tengo, por favor...

Bueno, el punto es que, antes de yo tener chance de leerlo, la ví. Era la misma, pero ahora estaba en mi baño, como a metro y medio de distancia. Créanme que les tengo una asco anormal, pero me armé de valor y salí corriendo a la cocina a buscar el insecticida, ese, el mismo del video de la otra cucaracha, hace como ocho meses. Bueno, regreso de puntillas al baño y ahí estaba todavía, haciéndose la muertita. Eso no funciona para mí, yo se que ellas mueren boca arriba, así que era una batalla perdida para ella porque ahora estaba en un terreno cien porciento "sprayable" o sea, que ahí me importaba un bledo vaciar el pote de veneno.

Adopté posición por la retaguardia y hundí el aplicador sobre ella. ¡Le cayó! (yessss) Sabía que le había dado, pero ahora había desaparecido porque, error mío, cerré los ojos para no ver. Quedé de piedra, no sabía donde estaba, así que con dos ojos que veían por mil, escruté toda el área, buscándola para darle la rociada final, esa que ya es por malditez y asegurarme de que moriría, y que lo haría pronto.

No la encontré, y pensé "por favor, no otra vez esta situación terrorista!". Me ha pasado antes que no las veo, me olvido y aparecen en el vaso de agua de mi mesita de noche, así que esa noche procuré desinfectar todo en el lavaplatos, en el modo "autoclave" y no sacar NINGÚN utencilio para que no le fuera a caminar por encima en venganza, como me hizo la otra.

Día siguiente, me despierto y casi pego un grito al ver que estaba en el piso del comedor! Pero estaba boca arriba, lo que me tranquilizó bastante. Pensé que el bien siempre triunfa. He ganado una batalla. Y mi día continúa fuera de casa, en un frío mortal, con una lluvia que hacía sentir a Charlotte como si fuera una Londres moderna.

Al regreso, la cucaracha no estaba en el mismo lugar, ¡se había movido! "perpeperpero...COMO??"

El caso, señoras y señores, es que la he visto agonizar desde ayer. Cuando paso y no se mueve, digo "ufff por fin, ya me daba lástima". Luego cuando creo que se ha ido y descansa en paz, ¡patalea! BUAAH!! Que asco, muere malditaaa!!! Acto seguido me da lástima, y así.

Esta mañana me he levantado y la he visto que no para de dar la lucha. Hay algo que tienen las cucarachas y debo reconocer, y es sus ganas de vivir, la pelea que le dan a la muerte bajo cualquier condición. ¿Habrá algo que nos quieran enseñar con esto esos seres que consideramos inferiores? Me puse a pensar más en este episodio tragicómico, y llegué al punto de pasar y sentirme mal por haberle causado esa agonía, porque si algo que las cucarachas jamás han hecho, es transgredir el derecho a otros seres vivos de vivir, y yo lo hice, y me hago llamar humana. Qué bajón.

Lo que quiero es que no entren más a mi casa, eso es todo. Que vivan felices, pero de la puerta para afuera. Lo siento. Pero deben comprender que es un dilema no querer matarlas, y no soportar que vivan.



Caro

Thursday, March 12, 2009

Tu tampoco te salvas...





La gente cree que las cucarachas andan solamente por lugares mugrientos o sucios, pero no, señores, no. Si yo fuese una cucaracha, escogería andar en lugares limpios, por ejemplo en tu cocina, donde dejas por accidente tu comida fuera de la nevera. Querría comer de las mismas delicateses que tú, ¿por qué no? Yo también tendría mi dignidad. Tomaría del mismo vaso que tú, claro. ¿Por qué habría de rebuscarme en un charco inmundo, si puedo entrar a tu casa y darme el lujo de beber agua potable de un vaso de cristal?

O sea, yo sería esa típica cucaracha malditaaaaa, esa que cuando levantas un plato en tu lavaplatos esta ahí, riéndose de tí y de tus manías de limpieza que nunca van a funcionar conmigo, porque soy resistente hasta a la radiactividad. ¿De verdad crees que tu mistolín va a poder conmigo?

JA!

Yo sería esa clásica cucaracha que se posa donde no puedes fulminarla con ese spray que la quemaría en dos segundos, porque también es tóxico para tí. Me pondría estratégicamente en lugares donde no puedes alcanzar con tu zapatilla, o la de tu marido porque lanzar una tuya te da mucho asco. Esa sería yo también. La cucaracha que te hace sentir que han invadido tu privacidad y te han vejado, que han profanado tu mundillo.

Piensen. Piensen, por favor en alguna forma de exterminarme. La dueña de la casa donde vivo está mortificadísima porque llega la primavera, luego el verano y esas son épocas en las que yo y mis compinches estamos desatadas en los bosques y jardines de por acá, y sinceramente, me da mucha pena con ella. Esta mañana puso a lavar en un autoclave sus platos y toda su vajilla porque me pilló haciéndome la muerta en el piso de su cocina. La ví como se puso a fregar histérica cada rincón de su casa, los baños, el piso, la cocina, vació papeleras, selló las ventanas, y sinceramente me da lástima.

Si ella supiera que es que a nosotras nos encanta comer en lugares limpios...pobre, alguien que le diga, yo me voy a casa de la vecina mientras tanto, que dejó afuera unos cubiertos con el desayuno de esta mañana.


Chau





Wednesday, March 11, 2009

Demencias felices






Sabía que había algo grandioso ahí esperándome en estos días, justo después de una terrible pesadilla que no la sentí como tal, al despertarme, había muerto en mi sueño después de arrojarme a la boca de un cocodrilo gigantesco, sabiendo que no me quedaba más alternativa. En ese mismo sueño, la siguiente escena era yo hablando con Alé frente a un jardín, todos vestidos de blanco, como en esas casas de golf, pero habían canchas de tenis en el patio trasero. Sabía que había muerto, pero estaba ahí, viva otra vez, como sólo puede suceder en el mundo de los sueños.

Acto seguido, en el mundo real, justo después de mi primera taza de café, siento esta tremenda energía en el pecho que no me cabe, y se la comenté al profe, que vino con una propuesta didáctica magnífica. Para ese momento, sabía que había muchísimo ahí guardado dentro esperando salir, y en una explosión inesperada y maravillosa, mientras orbitaba a una velocidad vertiginosa alrededor de la tierra, a 360 minutos de diferencia, casi análogo a un año luz, hicimos contacto.

En los radios hubo una voz "permiso para hacer contacto", salí corriendo y casi sin haber terminado de decir "permiso concedido" sentí mi módulo espacial sacudirse y en un click, se abrió la compuertilla. Del otro lado invadió la música que sonaba, que yo había enviado a través de señales satelitales, ahora entraba flotando junto a ese cosmonauta espacial. Me quité las botas gravitatorias y comenzamos a bailar casi tribalmente, en un trance en el que flotábamos y reíamos como un par de enajenados, así sin más, mi día se disparó al ritmo de 'olvídate de mí', bastante irónico, pues todo lo que hicimos fue recordar.

No se si entienden la magnitud de este evento. Acabo de crear nuevas memorias de un encuentro que burló las leyes del tiempo, de la física y de la gravedad. Este encuentro fue una celebración de la vida y algo que pasó pero no pasó. Pero sí pasó, claro que pasó!

jajajja



Caro

Tuesday, March 10, 2009

Un Isóceles tácito



16


6:45 pm en Charlotte, 11:45 pm en Suiza, 6:15 pm en Caracas. Si pudiésemos unir esos tres puntos en el mapa trazando una línea, formaríamos lo que en primaria llamaban un triángulo isóceles, dos lados de igual medida y uno más corto.

Esa es la forma que pintamos mis hermanas y yo, dos mayores y una menor, pero formamos parte de un todo. Son las personas más increibles que me han tocado de compañeras de vida. No es lo máximo tener hermanos, y encima tener la gran fortuna de relacionarte bien con ellos, después de todo? No concebiría mi vida si me faltara una de ellas o si fuese hija única, qué aburrido!

Venía en el tren desde el centro a la casa, luego de un breve entrenamiento en procesos y protocolos en el Departamento de Policía del condado, y entró una melodía que me hizo pensar en todo esto. Con ellas viví y compartí todo durante toda mi infancia y bien entrada la adolescencia. Cuántas cosas nos unen, cuantos recuerdos en común, y cuanta facilidad para recordar cosas y hablar de ellas sin necesidad de hacer referencias de contextualización. Entienden perfectamente a lo que me refiero cuando digo algo como "te llamabas", "bolitas para adivinar" o "conchita vilardel" jajajja. Es realmente maravillosa esa conexión que se forma entre tres seres que compartieron grandes etapas de sus vidas juntas.

Recordé por ejemplo, cuando nos molestábamos y nos peleábamos. Con Alé las reconciliaciones eran cómicas, casi nunca se hablaba. Ella haría un gesto histérico que yo imitaría y ella no aguantaría la risa, y a partir de eso nos reiríamos histéricamente las dos, haciendo "ojito" para cerrar el proceso de hacer las paces.

Con Tatis es más explícito, nos diríamos una palabra de cariño seguida por un insulto, algo como "sabes que te quiero estúpida". Pero nada tan memorable como cuando me dejó el avión en Zürich y tuve que volver a pedir asilo en su casa, cuando ya nos habíamos despedido entre lagrimitas, creyendo que yo volvería a mi casa después de esas vacaciones increibles que pasamos en su casa. Nada supera ese momento en que nos volvimos a ver, horas después. No fue una reconciliación porque no nos habíamos peleado, pero fue como una declaración de paz aquello. No creo que pueda expresarse con palabras sin llegar a desvirtuarlo, por lo que no haré el intento.

Realmente las estaciones de tren tienen bastante de eso, de despedidas y de saludos, pero definitivamente de abrazos eternos y de lágrimas de emoción. Con Alé también tenemos una historia de andenes, a ella le tocaba regresar, el tren arrancó y Tatis y yo quedamos abrazadas con los ojos rojos de tanto llorar.

Hubo épocas de mi vida en las que nunca me imaginé cuánto iba a llegar a querer y necesitar a mis hermanas. Ahora simplemente entiendo que mi vida sin ellas no sería la misma. Por lo que le agradezco a mis padres haberse echado encima el trabajo de cuidar a tres pequeñitas.

Nuestro encuentro anual se acerca, y yo no puedo esperar al día en que vengan a mi mundo.






Caro

Monday, March 09, 2009

Algo tiene que pasar






Hoy mis ideas no estan ordenadas, aunque últimamente he sentido una mejora bastante sustancial en mi memoria (no se qué tiene que ver), no me pregunten por qué, pero me doy cuenta de eso en pequeñas cosas, en ejercicios diarios que hago, o llevando la cuenta de las lecciones a distancia que estoy recibiendo.

Debo hacer una confesión, hablando un poco de la universidad de la vida. Es sobre este profesor mío por correspondencia. De tanto compartir detalles trascendentales que para cualquiera no representan nada en lo absoluto, este se ha convertido, más que en un profesor, en un gran amigo. Claro, para la mayoría éste es un amigo imaginario, invisible incluso hasta para mí, que no le conozco la cara, pues en la página web de estas lecturas sale en una foto con una barba que se la tapa, pero de alguna forma que tampoco tiene explicación yo siento conocerlo bien. Después de todo, quién necesita ver a la persona, cuando los temas a tratar son siempre internos, no se ven, se escuchan o se leen. Créanme que es maravilloso este curso. Creo que me he tomado la píldora roja después de haber perseguido al conejo blanco hasta fondo del hoyo.

Bien, venía con intenciones tremendas de escribir muchas cosas, pero (y me dirán colgada por esto, pero) escuché una canción que me descolocó. ¿Será posible que haya caido en tal shock cuando la oí, que todo mi tren de ideas se detuvo y no pude pensar más en lo que venía a escribir acá?

Es imperativo, necesario que algo pase para que se genere una historia que contar, si no, pasan días en blanco como los anteriores. Sin embargo, puede que tu vida esté repleta de historias por contar, pero hasta que no las hayas procesado, las ganas de escribir no son más que buenas intenciones.

Después de esta canción, dejaré pasar unos días para poder descifrar lo que movió. Mientras tanto, la comparto con ustedes. Iba a mandársela a mi profe, pero se me pasó la hora. Creo que me sabrán entender una vez que la escuchen.






Caro

Sunday, March 08, 2009

Pentagrama literario





Esta mañana me desperté Chiara Mastroianni con tonos bemoles inducidos por lecturas y recuerdos de Dogville, abrí las persianas y me dí cuenta de que el día estaba bastante AM180 afuera. Prendí la computadora y en un blip el día subió a toda velocidad hacia Mr. Blue Sky. Así, de una. Ahora continúa Lily Allen, todo en principio gracias a ED, quien mandó un twit enlazado a un blip bossanova y me enganché, luego en efecto dominó Lore entró, posteó y derivó toda esta seguidilla de hallazgos musicales que me hacen indescriptiblemente feliz.

Gracias, chicos.



::Caro::

Thursday, March 05, 2009

Divagancias en tránsito [no confundir con divagaciones, que sí existe]





Nunca relaciono nada fijo con los viajes, excepto la música que me acompaña, que realmente es una constante viaje o no viaje, y que me entran unas ganas tremendas de escribir y de mantenerme en contacto, pretendiendo y tratando de burlar la ruptura de mi rutina diaria.

En medio de un lugar tan no-lugar como lo es un terminal de aeropuerto, entre gente que ha llegado a su destino, que conecta con otro vuelo, o que espera salir de esta ciudad; al lado de un pasillo donde pasan personas a un ritmo casi comparable al de las células rojas en las venas, en una misma dirección, con una cadencia bárbara, estoy yo, escuchando música, pegada de mi máquina de ventilación artificial también conocida como computadora/iPod.

Me resulta curiosísima la relación entre el avance o sensación de estancamiento musical y la influencia que eso tiene en mi día a día. O sea, la importancia de renovar mi repertorio musical es vital para mi. Recuerdo que hace unos tres meses me ví escuchando las mismas canciones que escuchaba desde hacía tres años atrás y me comencé a sentir aburrida, agobiada, claustrofóbica, sin saber por qué. Por más que intentaba identificar mi frustración, no lograba dar con el meollo del asunto, así que pasé por toda clase de teorías que por cuestiones de tiempo no puedo detallar ahora. Pero un buen día eso cambió. Me refiero a mi vida, gracias a la llegada de nuevos temas.

Como bien algunos se enteraron, hace pocos meses me inscribí en un curso por correspondencia en la Universidad de la Vida, y automáticamente fue como destapar una arteria que tenía tiempo obstruida. En seguida comencé a sentir que mis días avanzaban de otra forma, algo nuevo estaba pasando, y esta vez logré identificar que era esto de la música, razón única por la que descubrí el motivo primero que me llevó a sentirme inmovilizada.

Venía volando a treinta mil pies de altura pensando en esto, sin chances de poder sacar mi portátil, pero me parece mentira que con ese detalle de avanzar musicalmente la sensación de estancamiento general parece haberse desvanecido o tornado menos evidente, cosa que me produce un alivio interior tremendo y le agradezco infinitamente a mi profe por correspondencia, con quien he entablado una conexión cósmica de la más pura serendipia.




Caro

Tuesday, March 03, 2009

Madrugonazos y etiquetas



I HAVE A PLAN



Se puede decir que no soy muy mañanera. Realmente no me lo había planteado hasta que llegué a los EUA donde la gente usa mucho esas expresiones para auto-etiquetarse, cosa que me parece un tanto terrible, pero que es imposible no contagiarse de eso una vez que se esta acá. La gente, todo el mundo, así como se habla del clima como algo que realmente importa, como es el caso, de hecho, habla también con la misma facilidad de si es "una persona nocturna" o "mañanera".

No me lo había planteado, y tuve que averiguarlo. Fue pésimo, porque desde que lo hice, quedé marcada con que no soy tempranera, pero en Venezuela solía no tener horarios de ese tipo. O sea, de tener que levantarme a las 4 am, lo hacía y lo asumía como si fuese cualquier otra hora. Simplemente lo hacía y no me pesaba. Bien. Cometí el grave error de auto-etiquetarme y decir que yo era una persona "nocturna" y me he convertido en una. Bueno, siempre lo fui, pero ahora dejé de ser mañanera también, no sé si me explico.

La cosa es que son las 4:36 am y debo salir al aeropuerto en plan zombie total, y me pesa tener que hacerlo así, pero ya estoy marcada. Hace un frío indescriptible y nuestro vuelo sale en poco más de una hora, por lo que debo reaccionar como una bendita mañanera e irme de aca lo más pronto posible.

Estoy segura que saldrán buenas entradas de este viaje. Me los llevo conmigo en mi estuche de la computadora, así que seguimos...



Caro (~_~) z z Z Z ...

Sunday, March 01, 2009

Homónimas: ¿para qué?



Siempre he pensado que debería haber una diferencia entre la palabra sueño y la palabra sueño. Claro, cómo notarla, si se escriben igual?

Bien. La primera acepción se refiere a esa especie de alucinación onírica que algunos afortunados tenemos durante las noches; la otra, a esa especie de alucinación onírica que algunos desafortunados tenemos durante el día. La diferencia acá radica entre estar dormido y estar despierto. Y, entre los sueños que se tienen despiertos, hay dos sub significados; el de los sueños que se tienen gobernando plenamente con la mente esas fantasías elaboradas mientras "se está donde no se está", también llamada vulgarmente "la inmortalidad del cangrejo", y la otra que tiene que ver más con aspiraciones y metas. El primero es más perdedera de tiempo, mientras que el segundo es una inversión del mismo.

Verán, es importante para mí marcar la diferencia entre cada uno de esos significados porque resulta que los uso todos con una frecuencia bárbara, y a veces quiero escribir con una sola palabra a cuál de ellos me refiero sin tener que dar tantas explicaciones.

Pues bien, hablaré de otra cosa para no enredar el tópico más de lo que está. Hablaré de mi reconciliación con el tiempo. Hablo de volver a usar el reloj que me había quitado hace unos cuatro meses para no pensar más en las horas que pasaban y poder desintoxicarme un poco de esa obsesión mía de ver las agujas incontables veces durante los días que se me hacían enternos por ese mismo hecho de ver al reloj a cada ratico.

Me puse el reloj y realmente me curé de verlo frecuentemente. Creo que esta vez sí es cierto, que puede ser definitivo, aunque se bien que nada es definitivo, pero a veces me gusta soñar con esa idea. Y bueno, salta la palabra soñar. Entienden ahora a lo que me refiero? Anoche mientras en Londres marcaban las 9 ó 10 de la mañana en el Big Ben, yo me aferraba a una atracción de algún parque inexistente en mi memoria, en el que me monté y no me bajé cuando se suponía que debía hacerlo, y me llevó por todo el recorrido escondido que nadie veía, en el que se suponía que nadie debía estar montado. Entonces repentinamente comenzó a ir a una velocidad vertiginosa, dando tirabuzones hacia arriba, mientras llovía y yo sólo iba agarrada con mis manos de esa especie de columpio donde colgaba y sentía que en cualquier momento la fuerza centrífuga y la humedad me iban a sacar disparada en las alturas. Cuando regreso de aquel paseo fulminante, mi Tía Cristina se entera de que yo iba y venía más rápido por esa vía, así que decidió encomendarme un sobre para que le llevara a mi tía Elizabeth al otro lado del parque, donde tenía un apartamento por el cual pasaba esta atracción detrás de bastidores. Justo en la parte más divertida del sueño, en esa en la que voy a arrancar ese recorrido con una misión específica, vino a sonar la alarma para ir al entrenamiento en el centro de Charlotte, a la oficina de mi nuevo empleo. Bueno, así son siempre esos sueños...espero que sepan a cuales me refiero, porque ya yo me confundí. Precisamente, porque me está atacando otro sueño, ese que te hace ver medio borroso y donde comienzas a escribir cosas sin sentido, por lo que mejor lo dejo hasta aquí y me olvido de toda esta cháchara que acabo de contar.

Nos vemos dentro de seis horas, o cuando el Big Ben marque esa hora a la que ustedes me lean. Hasta mañana.



Caro