
Yo creo en los clones. Creo que existen y estan por ahí imitándonos e intentando establecer una empatía para invadirnos de nuevo las vidas y jugar trucos sucios a nuestras espaldas. En serio, existen, y nos rondan como sombras patéticas que se alimentan de nosotros, que nos envidian y nos detestan, pero que nos necesitan para tener un propósito en este mundo. Sin nosotros, la vida de estos clones, o parásitos existenciales no es nada, deambulan sin rumbo por ahí, grises porque no saben quienes son, o que lo saben muy bien, pero no lo quieren ser.
Estas pobres vidas tratan de mutar y amoldarse a la vida de aquellos a quienes quieren parecerse. Hacen lo que sea para ser asociados a ellos, o de alguna forma, si no lo logran, buscan las maneras más bizarras de acercarse. Son, lo que es mejor conocido como losers, o perdedores.
El perfil de estos indivíduos que inspiran vergüenza ajena, generalmente simulan ser gente de valores elevados, que hablan y abusan de palabras que terminan siendo cursis, trillando temas sobre la luz, el alma, la bondad, la humildad, el amor, la poesía, la dulzura, la honestidad, la espiritualidad, la fe, las estrellas, lo hermoso y todas esas cosas relacionadas más a charlas de autoayuda y superación que cualquier cosa. Son los típicos estafadores emocionales baratos, que terminan siendo líderes de sectas tipo Pare de Sufrir, sin ofender a los que creen en esas cosas.
Generalmente se rodean de cuasimodos, aplicando el dicho que reza "en tierra de ciegos, el tuerto es el rey". Ellos son los tuertos, y se rodean de ciegos, claro. Sus mundillos dan pena, y aunque reinan en esos bajos fondos, dentro de ellos, saben que son patéticos. Quieren salir de ahí, y agotan todos los recursos para entrar entre los mundos elevados a través de clones. Es decir, adoptando personalidades que no son las de ellos.
Sí, creo en esos clones. De que existen, existen, y se los digo porque rondan muy cerca, y estan tan trancados en su propia farsa que no se dan cuenta de que todos alrededor sabemos toda la verdad, su patética verdad.
Estas pobres vidas tratan de mutar y amoldarse a la vida de aquellos a quienes quieren parecerse. Hacen lo que sea para ser asociados a ellos, o de alguna forma, si no lo logran, buscan las maneras más bizarras de acercarse. Son, lo que es mejor conocido como losers, o perdedores.
El perfil de estos indivíduos que inspiran vergüenza ajena, generalmente simulan ser gente de valores elevados, que hablan y abusan de palabras que terminan siendo cursis, trillando temas sobre la luz, el alma, la bondad, la humildad, el amor, la poesía, la dulzura, la honestidad, la espiritualidad, la fe, las estrellas, lo hermoso y todas esas cosas relacionadas más a charlas de autoayuda y superación que cualquier cosa. Son los típicos estafadores emocionales baratos, que terminan siendo líderes de sectas tipo Pare de Sufrir, sin ofender a los que creen en esas cosas.
Generalmente se rodean de cuasimodos, aplicando el dicho que reza "en tierra de ciegos, el tuerto es el rey". Ellos son los tuertos, y se rodean de ciegos, claro. Sus mundillos dan pena, y aunque reinan en esos bajos fondos, dentro de ellos, saben que son patéticos. Quieren salir de ahí, y agotan todos los recursos para entrar entre los mundos elevados a través de clones. Es decir, adoptando personalidades que no son las de ellos.
Sí, creo en esos clones. De que existen, existen, y se los digo porque rondan muy cerca, y estan tan trancados en su propia farsa que no se dan cuenta de que todos alrededor sabemos toda la verdad, su patética verdad.


