Monday, May 20, 2013

Ahora lo entiendo




Transcripción de un sueño que tuve el 29 de mayo de 2011, cuando ni pensaba en hacer el camino de Santiago ni mucho menos mudarme definitivamente de los Estados Unidos.

"Soñé que emprendí un recorrido a pie. Sabía que era largo, pero no me esperaba que lo fuera tanto. Al principio crucé muchas calles, puentes, autopistas, seguí por carreteras y me fui hasta el punto en que ya no podía sino seguir adelante; perdí mi sleeping bag, por lo que me urgía llegar a destino antes de que cayera la noche, mientras, entraba en un área geográfica urbana desértica, como decir en Phoenix, AZ. Entré en un área residencial, pasé por un zaguán y mis pies estaban inmundos. Sabía que quienes me recibían me conocían, porque sabían que yo no era una indigente, aunque tuviera toda la pinta. Pedí el baño, era la casa de Alé. Prendí la ducha y ahí me quedé parada debajo de la regadera, cuya agua caliente se controlaba con un interruptor de luz. Yo le daba y le daba para más caliente. Me quedé mucho tiempo ahí mojándome. Tanto, que me quedé dormida en el sueño, y para calcular el tiempo, me toqué el pelo en la parte donde no le daba el chorro y ya estaba seco. Calculo que debí haberme quedado dormida dentro de mi sueño al menos media hora. 
Me desperté. 8:39am"

Mi mamá solía decirme que cuando creciera entendería muchas cosas. Ahora lo entiendo todo mucho mejor.

Gracias mamá. Voy llegando a casa.


Caro.

Thursday, May 09, 2013

Solía esperar




Suena esa canción de la época en la que ya yo sabía que iba a mandar todo por un tubo para comenzar a vivir mi vida como siempre lo quise. Era una época preciosa. La dulce espera de mi libertad, la anticipación y el querer pero todavía no poder, la búsqueda de disminuir esa alegre ansiedad con yoga, y de tachar cada día algo de la lista de cosas pendientes para irme. Hasta el olor a nuevo que el calor del verano le sacaba a mi carro sabía que lo extrañaría. Era feliz y lo sabía, así que registré todas esas sensaciones como cosas positivas, y aún sabiendo que ese olor a tapicería nueva ya no iba a sentirlo más cuando vendiera mi carro, el sentirlo en aquel momento me hacía feliz.

Percibo otro cambio por venir. Otra nueva etapa que busco. Viene, es inminente. Mientras tanto, disfruto este momento nuevo en el recuerdo de algo no tan viejo que en su momento me hizo feliz, y lo proyecto. 

Creo que he conquistado mi ambición de la eterna búsqueda de la felicidad. Esto es. De esto se trata. 




Caro.