Thursday, October 28, 2010

No creas que me olvidé de tí





Aquel día las dos estuvimos lejos. Nada más por eso, ya te estaba acompañando.

Ese día ví la puesta de sol más increíble que he visto en mucho tiempo, y pasé un rato suspendida a 109 pisos de altura dando vueltas en el aire, como me la he pasado tanto tiempo últimamente. Me pregunto cómo serían las cosas si tuviéramos el chance de vernos una vez más. Estoy segura de que me entenderías como nadie, y yo a tí, ahora que he crecido; ahora, que el tiempo en que decías que entendería muchas cosas llegó y te necesito tanto.

En un acto que te hubiera encantado ver, estabas. Te recordé cuando ví lo que parecía la canasta de un globo aerostático de donde salió el telón que, como por arte de magia, se abrió para cerrar el espectáculo.

Fue inevitable recordar con pena el día en que estábamos en un acto al aire libre en Caracas papá, tú y yo, y estuviste a punto de subirte a un globo, pero no lo hiciste porque yo estaba pequeña, y tenía sed y quería irme a casa. Si hubiera sido grande, me hubiera quedado para acompañarte, pero ya ves lo tarde que se nos hizo.

Ayer hablé con dos amigas; a una que le pago porque escuche y a otra que me escucha porque me quiere. Les hablé de tí y me dí cuenta de que nunca voy a dejar de extrañarte, y de que todo esto aún me afecta aunque no quiera; irónicamente, no quiero tampoco que deje de afectarme. No quiero te vayas nunca de ninguna forma en la que estás presente todavía.

Yo seguiré tratando de vivir mi vida de la forma en que siempre soñaste, y que ultimadamente te contiene. Dame tiempo para volver al carril en el que ambas nos sintamos orgullosas de que estoy, que de mí tienes todo el tiempo del mundo para seguir dándome recuerdos que nos mantengan juntas.


Siempre,



Caro

Friday, October 01, 2010

Sunset coming on, but the sunrise we'll see



Who you are. Who you were. Who will you become?



Fui a esta charla. Algo aparentemente intrascendente; una voz quebradiza, un tono monótono, una fisionomía apocada, unas imágenes poco llamativas se proyectaban y mis expectativas, como siempre, en blanco. Pero algo se movió en ese discurso. Algo fue enganchándome sin darme cuenta, y cuando me fijé, anotaba ideas que leía entre líneas y prestaba atención a lo iba despertando en mi cabeza. Se estaba rompiendo una barrera de sordera que me había autoimpuesto. Todo esto un proceso interno clandestino.

En una caverna profundísima, hubo una chispa. Era yo por dentro, y esa chispa, un indicio de que sigo viva. Me hablaban de fotografía, de vidas, de cultura, de creación de valores, de lucha, de superación, de haber estado en un lugar muy diferente del que ahora nos encontramos. Me hablaban de conexión, identidad, pasión, respeto, de la historia detrás de esos ojos; sus sueños, aspiraciones. Todos las tenemos en algún momento, y en muchas de esas caras brillaban intensamente.

A veces divago tanto que yo misma me alejo de mí. En ocasiones como éstas, encuentro ese espejo sucio y comienzo a pulirlo hasta verme reflejada en él, sólo para acordarme de quien soy, justo cuando había comenzado a olvidarlo. Es un olvido muy relativo. Me refiero a que pierdo de vista esa parte de mí que me guía. Esa chispa inicial. Esas ganas, ese íchinen.

Lo he vuelto a ver por un segundo. He vuelto a ver a esa chispa que me identifica, y quiero moverme hacia ella antes de que se apague. Es intermitente, pero me le estoy acercando. El plan es no perderla de vista, y avivarla.

De pronto volví a comprender que no se trata de la forma, sino del significado que encierran las cosas. Otra perspectiva que ya estaba viendo borrosa.

Reenfoque. Enfoque. Metas.

Sin esfuerzo la recompensa no es tan dulce, y cada minuto que pasa es una oportunidad para cambiarlo todo a tu favor.

Puede que ya haya pensado mil veces esto, pero ésta vez vuelve a sentirse como la primera.


Ahora con permiso. Tengo un objetivo que cumplir.




:::caro:::