Wednesday, August 01, 2018

La promesa


la promesa cayoyin


Creí que era grande
Y desde que viniste no he parado de crecer
Creí que amaba a mi máxima capacidad
Y apareciste para que yo explotara de amor
Pensaba que conocía muchos caminos
Y me mostraste pasadizos de la vida que jamás hubiera explorado
Encontraba que el universo era infinito
Y contigo se me expandió a millones de infinitos más
Imaginaba que yo era lo único...

Y te anunciaste de repente con tu corazón latiendo como un martillo, tu fuerza vital capaz de atravesar nuestra incredulidad, tu sabiduría acumulada del eterno devenir de la vida, desafiando todas las ramas de la medicina, filosofías y prácticas místicas, tus patadas y giros nocturnos, tu forma ingeniosa de comunicarte desde el vientre, tu perfil mostrando que sabrás buscar mi pecho, ese orgullo bien humorado de sentarte sobre el doppler cada vez para mostrarnos que eres varoncito, y que vienes a darnos tantas alegrías y lecciones, sonrisas y angustias de padres primerizos...

Mientras que yo desde afuera, con todo el misterio de imaginar cómo serás, con las pocas pistas que aprendo torpemente a leer, trato de interpretar o prefigurar cómo eres, de qué rincón de la galaxia vienes. Tan limitadamente, que apenas puedo captar cosas muy evidentes: una rodillita tuya asomándose por mi barriga, los movimientos espásticos que corresponden a tu hipo, el llamado a complacerte cuando siento antojos de tomate, naranja, mandarinas o boquerones...pero a pesar de mis limitaciones mundanas, sí tengo una gran certeza, fuerte y firme como las raíces de los árboles más antiguos del desierto:

Prometo amarte como nunca antes amé en mi vida, protegerte fieramente como una leona a sus cachorros, respetar profundamente la dignidad de tu vida y la identidad que desarrolles, apoyar y promover tus talentos y habilidades, ayudarte a fortalecer todos aquellos aspectos que necesites mejorar para alcanzar la calidad de vida que sueñes tener, orientarte con amor respetando tu criterio y decisiones, confiar en ti como me lo has estado enseñando desde la semana 6, cuando escuchamos tu corazón por primera vez, y desarrollaré la sabiduría para saber cuando soltar, la valentía para poder hacerlo con confianza, el amor compasivo y la paciencia para acompañarte amorosamente a tu ritmo, y la fuerza vital para proveerte los medios necesarios para que desarrolles todo tu potencial al máximo, sea cual sea.  Te prometo observar todo lo que despiertas dentro de mi a cada paso, y superar cualquier cosa que me impida cumplir esta promesa de vida que te ofrezco.

Sean cuales sean las dificultades que deba enfrentar, velaré por tu felicidad y seré el gran navío que te enseñe a lograrlo por tus propios medios. Ese es mi juramento ¡y jamás lo abandonaré!

Eternamente,


Mamá.

Thursday, July 26, 2018

El llamado





Anoche tuvimos contracciones durante hora y media.  No fueron dolorosas, pero fueron un anuncio desde adentro, primer claro indicio de que estás por llegar, mi sabio Rocco.  A mis años, apenas aprendo a leer tu capacidad inmensa de intuición hacia mi, de lectura hacia tu mamá, quien hace un par de semanas estaba tan ansiosa de saber de protocolos de labor de parto, rutinas de ingreso a la clínica, qué ruta debíamos tomar para llegar a tiempo al centro médico... cuando todo lo que estabas esperando era que finalmente me cayera la ficha de que nada de eso iba a traerme la calma.

Sabías que vendría a mi esta voz poderosísima desde lo más profundo de mi linaje femenino a decirme que está todo bien, y que yo tengo las herramientas, los conocimientos ancestrales grabados en mi ADN, que mi mujer salvaje saldría a flote para hacerse cargo y entender el lenguaje animal de la vida sin que nadie me lo tuviese que explicar.  

Entonces, y solo entonces, decidiste comenzar a anunciar tu llegada.  Mi niño arcoíris, jamás dudaré de tu enorme sabiduría.

Te amo, y estoy lista para el trabajo en equipo que nos espera para tu llegada.  Atenderé a cada señal de nuestro cuerpo y nuestro ser para fluir juntos en el baile de tu nacimiento.

Te estamos esperando.  Sabemos que escogerás el mejor momento para todos, mi pequeño saltamontes. 

Gracias por abrirme la vida.


Mamá.

Friday, July 20, 2018

El gran aprendizaje



Embarazo


No sé si me hubiera sometido a un rush de adrenalina como el que me espera en las próximas semanas. No por otra persona que no fuese yo. Dudo que hubiese aceptado atravesar cualquier perspectiva de dolor físico por alguien más sin ver el beneficio propio al final del túnel. Pero esta vez lo hago feliz, y lo hago sin siquiera considerarlo dolor.  Prefiero llamarlo "temor a lo desconocido".  Desconocido ancestralmente por mi linaje directo, y completamente inesperado por mi en esta existencia. 

Pero ya que existo en esta forma y cuerpo de mujer, sería un desperdicio atravesar la vida sin probar todas las capacidades biológicas que me fueron otorgadas.  Es por eso que acepto el reto de dar a luz como tú lo decidas, pequeñito mío.  Sin miedos ni tapujos.  Estoy en esta vida para poner todo mi ser a la disposición de nuestro mayor desarrollo y crecimiento como seres humanos. 

Entre todos los viajes que hice, éste ya es, sin duda alguna, el viaje de mi vida. Y el aprender a ser paciente me lo estás enseñando tú como nadie antes había podido hacerlo.  Gracias, mi pequeño y misterioso maestro.  Somos uno todavía y aún no nos hemos visto las caras.  Eres amado, esperado y profundamente respetado, y estamos contando los días para tenerte en nuestros brazos, mimarte y comenzar este camino juntos.

Tu fan número uno,


Mamá Caro.

Saturday, February 03, 2018

Carta a una vieja amiga


cayoyin



Querida mamá,



Desde la última carta que te escribí, hay algunas cositas que han avanzado en mi vida, y que siento importante que sepas.



La primera es que te extraño. Con cada día que pasa, acumulo experiencias que me hacen caminar por algunos senderos por los que ya tu anduviste, y que para mi son totalmente inexplorados. Poco sabía yo que iría a sentirme tan cerca de ti, más como mujer que como lo que siempre fui, tu hija: el único papel que los años que compartimos en esta existencia me permitieron explorar. 



Ahora soy una mujer, y me quiero parecer tanto a ti sin darme cuenta.



Por ejemplo, ahora estoy desarrollando mi potencial femenino, adentrándome como tu tanto lo hiciste en el mundo de lo oculto, de lo sutil, de lo invisible y místico.



Con cada prueba que me enfrenta la vida, me doy cuenta de que serías una inmensa guía, porque ya pasaste por ahí. ¿Qué hiciste cuando tal cosa que me está pasando te pasó? ¿Alguna vez tuviste este temor frente a este desafío? Sé que hubieras tenido un consejo maravilloso para todas esas preguntas que ahora me toca resolver con recuerdos, hurgando en la memoria sobre cómo reaccionaste ante tal o cual situación…y me tengo que entregar a mi instinto.



También estoy cocinando cosas ricas, y recuerdo tus recetas con nostalgia, porque no las puedo reproducir… te confieso que lo que mejor se me da es la improvisación. Pero cuando Alé hace tus berenjenas, por ejemplo, me gustaría ser más aplicada en la cocina. Me cuesta serlo con las instrucciones y las recetas. 



Tengo un compañero de vida precioso, Emi, con quien hubieras congeniado maravillosamente. Con él me quedo cada tanto largas horas hablando de ti, de todo lo que recuerdo y todo lo que aprendí de ti, incluso después de tu partida. Por ahí en medio de la noche, se me escapa una lagrimita que él me seca, y cuando me doy cuenta, él también la está derramando. Puedo sentir que a través de mis historias, él también te ha tomado un cariño más allá del que la barrera de la muerte pueda permitir. Es capaz de ver mi corazón tal cual se lo muestro, y me acompaña sin juzgar.



De todo, lo más más importante y la razón por la que te voy a extrañar ahora más que nunca, es que hace poco nos enteramos de que vas a ser abuelita, esta vez de un bebé que estamos esperando Emi y yo, y que nacerá la primera semana de agosto, si todo sale como previsto.  Nuestro bebé arcoíris. Estoy segura de que ya tendrías predicciones astrológicas y estarías sacándole las cuentas numerológicas que nos dirían cómo será su personalidad. Tengo tantas ganas de tenerte cerca para preguntarte cosas, descartar miedos de mamá primeriza que tu seguramente sabrías despejar, porque así como cuando me tuviste, yo también seré mayor de 40 cuando tenga a mi bebé. Aún no sabemos si es niña o niño, pero no tengo dudas de que ya lo habrías adivinado, y que no te equivocarías en esa predicción. 



¡Tantas cosas mamá!



Este amor inmenso, infinito, solamente lo sentí una vez en mi vida hace ya doce años, esto de que todo mi ser gire en torno a alguien que no soy yo...cuando enfermaste, desarrollé en esos últimos días una sensación parecida a esta. ¡Lejísimos estaba yo de saber que era un instinto maternal! Pero así, enorme, infinito, y que ya no era mío, sino tuyo por completo.



Cada prueba de vida que me toca superar, por la que sé que tú también pasaste, me hace fundirme cada vez más a tu memoria, a quien fuiste y sigues siendo para mi. Me hace querer llamarte por teléfono y conversar contigo durante horas, o soñar contigo para que alivies mis angustias a través de tus sabias revelaciones.



Compartiría todos estos sueños que estoy teniendo últimamente, y que parecen venir con una carga significativa especial en estos tiempos, para que me digas qué te parecen, me ayudes a leerlos, a descifrarlos con tu infinita intuición y manejo de los mundos sutiles.



Siento un profundo amor, infinito respeto y sobretodo absoluta honra de ser tu hija. Gracias, ma, por todas las cosas que hiciste en silencio y que ahora como adulto entiendo que fueron actos nobles que se salían de tu camino para protegernos de dolores que pudieron haberse fácilmente filtrado entre los hilos del karma heredado, y que no fue así gracias al enorme paraguas de amor que tendiste sobre nosotras. Entiendo muchas cosas ahora, y se van revelando cada vez más según avanzo en la vida, lo que hace que el amor, el respeto y el honor que siento de ser tu hija, se expandan al infinito, alcanzando niveles insospechados, y expandiendo mi universo interno hacia confines que jamás imaginé.



Sigo aprendiendo y creciendo, gracias a tu inmenso amor. 




Tu espumita, Caro.