Acabo de soñar contigo, mamá. Estábamos en tu cama y estabas de especial buen humor. Risueña. Ambas sabíamos que era un momento aparentemente cotidiano, un momento corriente de nuestra vida. Lo vivimos como quienes tienen la oportunidad de volver a un día cualquiera de sus vidas y vivirlo como un tesoro. Tipo la película the eternal sunshine of the spotless mind.
Era esa hora temprano en la mañanita. Yo tenía la laptop abierta. Había soñado que viajaba desde lejos con Ricardo Pais, que me llevaba en carro a Buenos Aires. Habíamos estado viajando toda la noche y nos metimos por un acueducto seco por error. Amaneció en el camino y buscábamos la salida para el carro. La encontramos en una terraza de un lugar turístico en Argentina. Estaba nublado y todos vestían ropa de frío. Él se bajó al baño. Entonces me despierto de ese sueño dentro de mi sueño con mi mami al lado. Risueña. Le pregunté de su taller que había ido a hacer, mientras sin querer me apoyé sobre la laptop y le doblé la pantalla por el medio. La dañé y mi mami se sorprendió porque creía que había sido su culpa. A mi por alguna razón no me importó tanto y le dije "No fui yo, fuiste- digo, no fuiste tú fui yo" y me reí como quien comete un tonto error al hablar. Mientras la abrazo me dice con una voz tremendamente dulce, hablando como quien le habla a su chiquita de una historia de hadas:
Era esa hora temprano en la mañanita. Yo tenía la laptop abierta. Había soñado que viajaba desde lejos con Ricardo Pais, que me llevaba en carro a Buenos Aires. Habíamos estado viajando toda la noche y nos metimos por un acueducto seco por error. Amaneció en el camino y buscábamos la salida para el carro. La encontramos en una terraza de un lugar turístico en Argentina. Estaba nublado y todos vestían ropa de frío. Él se bajó al baño. Entonces me despierto de ese sueño dentro de mi sueño con mi mami al lado. Risueña. Le pregunté de su taller que había ido a hacer, mientras sin querer me apoyé sobre la laptop y le doblé la pantalla por el medio. La dañé y mi mami se sorprendió porque creía que había sido su culpa. A mi por alguna razón no me importó tanto y le dije "No fui yo, fuiste- digo, no fuiste tú fui yo" y me reí como quien comete un tonto error al hablar. Mientras la abrazo me dice con una voz tremendamente dulce, hablando como quien le habla a su chiquita de una historia de hadas:
"Un taller con la niñita que sueña con un dulce mañana.
Con la niñita que sueña desde el centro del alma."
Por su voz pude sentir que sonreía, pero que tomaba pausas como quien dice algo importante y conteniendo las ganas de llorar. Las dos estábamos muy conmovidas en ese instante. Pensé "mi mami me esta diciendo algo importante, no quiero que se me olvide, pero quiero quedarme en este momento para siempre" y me desperté. Creo que en el sueño fui consciente por ese momento de que era un sueño y escogí despertarme para anotarlo y que no se me olvidara. Ahora que lo hice, desearía poder volver a ese abrazo.
28 de mayo, 2013
28 de mayo, 2013