Friday, September 29, 2006
No surprises
Tengo una ensalada de tristezas que no sé bien definir. No lo voy a evitar. Simplemente voy a sufrir lo que tenga que sufrir. No quiero que lo que siento se quede dentro de mí como una gripe mal curada.
No me molesta ni me incomoda; no me acompleja sentirme así y demostrarlo. Estaría engañada si creyera que la vida se tratara sólo de momentos felices. Estoy convencida de que se puede aprender del dolor; de que podemos transformar veneno en medicina, y eso es lo que trato de hacer. Esa es mi meta.
Hoy me puse el anillo que ella me regaló en uno de mis cumpleaños, y recordé con mucha pena cuando ella y la Sra. Leonor me regalaron, cada quien por su parte, dos anillos casi idénticos, y en lugar de quedarme con el que mi mami me dió, conservé el de la Sra. Leonor...ahora daría cualquier cosa por haber tomado la decisión que me hubiera hecho quedarme con el que ella escogió para mí.
Me duele haberla dado tantas veces por sentada. Me mata no tenerla frente a mí para que vea en mis ojos mientras le digo que la adoro y que la extraño como nunca imaginé.
Luego llamé a mi amiga Helen y sus palabras me hicieron sentir mucho mejor. Ella también perdió a su padre, y me dijo que es normal a veces recordar y llorar derrepente.
Pienso mucho en mi mamá, pero no hablo al mismo ritmo en el que pienso...no aquí. Entonces mi cabeza se satura y mi mente no encuentra salida para todos esos pensamientos e, inevitablemente, un día cualquiera, a cualquier hora y sin aviso, se me desbordan de los ojos sin poderlos contener.
Y sigue dando vueltas en mi cabeza.
:::Caro:::
Fragmento / No surprises
Monday, September 11, 2006
Fallin' in you ♪♫
Nada del otro mundo...lastima que Max sale todo barbudo. Junté este video con el propósito original de animar una foto que tengo en el flickr, que es de mi reflejo...pero después con la musiquita se puso romántico jajaja.
Sunday, September 10, 2006
Pequeñas cosas, grandes hallazgos

En el laboratorio de ayer vimos "el microscopio"... y como algo increible e inesperado, esa clase me transportó directamente a un punto específico de mi infancia; papá tenía un microscopio en casa, y recuerdo perfectamente cuando yo lo descubrí. No sé si alguien se dio cuenta alguna vez de la fascinación que llegué a sentir por aquel instrumento; llegaba del colegio directamente al rincón donde estaba guardado. Estaba ahí, abandonado esperando a que mi curiosidad me llevara a usarlo durante horas.
Cualquier cosa era objeto de estudio bajo el microscopio. Lo más común y fácil de obtener para mí era un hilo de mi propio cabello, que magnificado se veía como un enorme tubo de melcocha! También algunas hormigas fueron víctimas o - mejor dicho - sirvieron de especímenes en pro de la ciencia.
Recuerdo que parte de la diversión era salir a explorar por los rincones de la casa en busca de alguna muestra que pudiera ser interesante bajo el lente. Pero la diversión pronto llegó a su fin cuando, un buen domingo de limpieza general, el preciado microscopio gris que me había servido de incontables horas de entretenimiento fue vendido al mejor postor en el famoso mercadito de los corotos - una especie de venta de garage criolla, magnificada y convertida en un enorme bazar.
Hoy me dí cuenta de que esa pequeña y aparentemente aislada experiencia me sirvió - años después - para algo...saqué 90/100 en mi segundo examen.
Caro
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