Tuesday, June 29, 2010

La ballade du mois de juin



Ballade du mois de juin


Es una tarde agradable después de un día de trabajo. Si te mueves, la encuentras sofocante, pero si dejas que te alcance, sientes esto tan lindo...el sol de espaldas me permite ver todo con una luz privilegiada. Un cielo impecablemente azul con apenas tres nubes blancas para resaltar los colores, y el sonido de las pisadas apuradas a mi alrededor sobre la grama. Uno que otro diálogo de ánimo entre los miembros del grupo suena indistintamente.

Juegan por todos lados, y una brisa viene a apagar un poco el calor...de ellos, no el mío, yo no tengo. Yo estoy bien ahora. De alguna forma todo esto que me rodea cumple una función anestesiante en la que me dejo envolver. Me cuelgo un rato más pensando en la infinita cadena de mínimas decisiones y circunstancias aleatorias por las que hoy estoy acá sentada, con ellos a mi alrededor, sintiendo todo esto, escribiendo en una hoja de papel mientras voy cambiando de piel en cada letra que escribo. Caigo en cuenta de que ya nada es al azar. No ahora, no más. Me siento dueña de mis acciones y decisiones. No tengo inseguridades, sino incertidumbres que no me quitan el sueño, porque estoy decidida a descubrirlas. Tengo el volante en la mano, y sé manejar. Sé también a donde no quiero ir, precisamente porque vengo de ese lugar, pero tengo una idea de hacia donde quiero dirigirme porque nunca he estado allí.

Se me hace necesario salir de mi zona de seguridad. Me urge descubrir, no quien he sido, sino quien puedo llegar a ser.

Me he abstraido tanto, que de pronto me doy cuenta de que estoy aquí, en este calor, tumbada en el perfecto clima de verano, cerca de mí misma, que esto es mi vida, y que es donde quiero estar.

Monday, June 21, 2010

¿Cómo quieres que te lo diga?

Esta es mi cajita de cristal, en ella vivo. Te invito a pasar, o a que me saques para llevarme contigo.

Todos pueden ver quien soy, qué hago. Tú también, si te lo propones. Yo puedo verte, a veces, cuando te dejas, pero lo haces muy poco.

Esta es mi cajita transparente, mi centro de operaciones. Quiero que formes parte de ella, o que me invites a formar parte de tu mundo, que creo que es el mío, pero cómo saberlo. Te mando señales, las que puedes ver claramente. No esperes más, no dudes más, que son lo que crees, y yo creo todo eso que tú eres.

Entonces, ¿qué esperamos?

Mejor dicho, ¿qué esperas?

Te propongo algo. Si quieres, podemos ponerle vidrios ahumados, si mi falta de privacidad te intimida. Si opaco las paredes, ¿te atreves? Yo sí.

Anda, entra, que nadie va a ver. Y si ven, ¿qué?

Ven, pasa. Esta soy yo, puedes verme, esperándote con los brazos abiertos.

Acá estoy, viéndote de cerca mientras decides.

No lo pienses más.



Sunday, June 13, 2010

No soy un extraño






Se preguntó si aquello estaba pasándole de nuevo, o si lo había confundido con un sueño, como solía pasarle en lo cotidiano. De alguna manera llegó a sentir que eso que le había acosado desde chico volvía tanto tiempo después a la luz. Su luz. Una que solamente él mismo podía ver. Una que escondía en lo más remoto de sus secretos, y se preguntó mil veces si este hallazgo repetido era su condena o su libertad.

Sabía que estaba cerca de ese gran cambio, porque había tomado la decisión de hacerlo. Era primera vez que se atrevería a dar un paso semejante en su vida, apostándolo todo por una idea lejana que, hasta ese entonces, había sido una gran confusión en un período temprano de su existencia, a tal punto de asumir su fantasía como realidad.

"¿Sómos culpables si sabemos que vamos a cometer un crimen desde el momento en que tomamos la determinación de hacerlo, aún sin haberlo hecho?" se preguntaba una y otra vez.

Luego de cuestionarse tantas veces, y olvidarse del asunto, aquella idea le atormetaba al punto de no ser otra cosa en la que pensara. No podía comer sin pensar en ella; no podía dormir sin acariciar la idea; todo lo que hacía y pensaba ahora giraba en torno a este sueño lúcido o verdad enterrada, a ese limbo emocional en el que había caido preso.

Tomó acciones, mandó las señales, cambió su rutina, se acercó a su objetivo a pasos fuertes y acelerados, más decidido que nunca. Se había prometido a sí mismo dejarse llevar, pero al momento de la culminación de su plan, a la hora de la verdad, al rozar su piel con la de la víctima, sintió un vacio en el estómago y en una bocanada de aire, abrió los ojos de repente. Ella misma lo despertó con un beso en la frente.






Thursday, June 03, 2010

Pequeñas reflexiones que me dejan ser





Puedo relajarme y equivocarme más.

Puedo aceptar que a veces doblar algunas "reglas" está bien, y que es parte de nuestra naturaleza.

Puedo permitirme ser más "yo".

He aprendido que todos los días voy descubriendo quién soy, así que encuentro completamente aceptable que explore quien quiero ser.

Puedo dejarme llevar por una vez (o muchas) y comprobar por mí misma si es aquello lo que quiero o no, lo que va a darme un criterio de las cosas que, mejor o peor, al menos es mío.

Puedo consentir la idea de que los errores no siempre son un camino sólo de ida, y que puedo regresar y emprender otro, y si no, entonces ése será mi camino; bueno o malo, pero mío.

Él tenía razón al decirme que el tiempo vuela, por eso he decidido aprovecharlo entonces atreviéndome y arriesgándome, así sea para equivocarme y aprender de mis errores, y ultimadamente, seguir viviendo.

Es cierto. No pienso permanecer ni un minuto más inmóvil. Mucho menos habiéndome admitido a mí misma esta libertad de ser más humana.




~Caro