Friday, February 27, 2009

Una comparación incomparable





A diferencia de ese ingeniero que recorría la oficina con cierto dejo de nostalgia sabiendo que se iba a retirar aquel día y que sería el último de esa rutina de trabajo que había estado repitiendo existosamente por tanto tiempo, al otro lado del mar, en la misma latitud está esta tipa joven que hace el mismo recorrido por su casa antes de tomar ese empleo con el que había estado soñando durante tantos meses.

Es igual, pero diferente. Toda la vida había creido que manzanas y naranjas no podían compararse, pero este caso, éste en específico rompe con esa teoría.

Hay factores que tienen la capacidad de desarmar cualquier idea que haya estado dando vueltas en la cabeza de alguien considerablemente racional. Hay gente que tiene ese poder de desvío de cambiarle el curso de ideas a otros. Ese ha sido el caso de este ingeniero a punto de retirarse.

Yo venía con otras propuestas para escribir acá. Venía con recuerdos de mi niñez, cosas que siempre pensé y nunca dije, recuerdos escondidos de los que nadie escuchó hablar, de mi mundo interior bien adentro; de luces que titilaban mientras yo me quedaba dormida en brazos de mi mamá. Pero hubo ese cambio antes de entrar acá. Ya hablé de eso, ya salió y ahora esta es la historia que nunca iba a escribir, de la que ni yo misma sabía antes de sentarme acá, antes de leer el gatillo del cambio repentino de post. Entonces esta es la historia de una historia que no iba a existir. Ahora se trata de cómo dos vidas completamente separadas y aparentemente en nada parecidas se cruzan en un momento idéntico de sus recorridos. Una va avanzando y la otra va retrocediendo, aparentemente claro, porque ambas avanzan.

Esta tipa que está a punto de comenzar a trabajar mira su casa vacía de día sabiendo que no la va a ver así en un tiempo, mientras trabaje en su nuevo empleo, y de pronto, así como el ingeniero le echa un vistazo a su despacho antes de retirarse, ella siente una especie de nostalgia por algo que aún tiene, pero conforme mira el reloj cada cierto tiempo, sabe que le queda poco de esto, de lo que tuvo demasiado y de lo que probablemente ahora, a partir del día siguiente, no vaya a tener más.

Verán. Puede que no lo entiendan, pero créanme que esos dos tienen más en común de lo que ustedes se puedan imaginar.




Caro

Wednesday, February 25, 2009

Me enamoré de una canción



Puede que suene ridículo, pero desde el estado de nirvana al que me ha elevado, creo que es un amor correspondido. Antes de ayer me la enviaron y desde que la escuché por primera vez, sentí que me atravesó la sien como un disparo infalible, y me voló las tapas con una precisión bárbara. Ahora la escucho obsesivamente, aunque esa no es la palabra que mejor describa como la oigo. La correcta es compulsivamente.

Verán, es que me hace bien. Ella no lo sabe, pero es infinitamente altruista y creo que el suyo se ha transformado en un amor incondicional. En su idioma de notas que fluyen y acarician, que ondean, suben y bajan en un ritmo casi onírico, me dice que me adora cada vez que la escucho, me arrulla con su voz y me embriaga en sus vueltas hipnóticas. Cada elemento es perfecto, sin importar el sentido con el que la perciba, el mismo mensaje llega siempre inalterable una y otra vez, independientemente si ha sido transmitido visual, auditiva o sensorialmente. Es casi una figura materna que me hace creer que en cualquier momento salta la imagen de la mía, a quien busco con la mirada entre los árboles, como entre sueños, a ver si logro verla allí disfrutando de la música tanto como yo.

Precaución al abrir el video, puede que ustedes también se enamoren.







::Caro::

Tuesday, February 24, 2009

MAÑANA, DOS DÍAS DESPUÉS





He escrito entradas enormes, inacabables, acerca de este viaje, todas en mi cabeza. Cada vez que me despierto, algo pasa y comienzo a redactar un post en mi mente; enorme, maravilloso, lleno de detalles y sensibilidades. Juro que es tan bueno que no se me va a olvidar, pero me pasa una y otra vez, y confío en mi mala memoria, y lo olvido. Pero más tarde, o al día siguiente vuelvo a sacar uno superior que vuelvo a olvidar antes de poder siquiera llegar a la computadora más cercana.

Hoy, que no tengo nada que decir, es cuando logro sacar la mía y resolver escribir sin acceso a internet, pero escribir para que quede al menos, y no caiga en el olvido.

El entusiasmo que se guarda por estas fechas de carnaval aquí en Louisiana es increible. Es el Río de Janeiro de los Estados Unidos en estas fechas. Los gringos dejan de ser gringos para convertirse en gente que ríe, que se disfraza, que disfruta, que bebe, que rumbea, que siente, que socializa, que vive, que goza. Me gusta ver esa metamorfosis. Realmente la gente en este lado del país sabe divertirse. Cualquier excusa es buena para compartir, beber, salir, reunirse. La cocina es una de las cosas que más disfruto de Louisiana; es la combinación de todas las culturas que han pasado por este suelo desde el desplazamiento de los franceses de Nueva Escocia, mezclada con la de los esclavos, los creoles, los españoles y demás nacionalidades que aportaron ingredientes y platos a la dieta (ahora antidieta) del sureño de este estado. Eso, sin contar la proximidad con el mar y todo tipo de aguas y pantanos que lo rodean, lo que pone el elemento clave: los frutos marinos y toda clase de alimañas deliciosas que no puedo ni pronunciar, pero sí comer con gusto. Ayer, por ejemplo, comimos de aperitivo un plato llamado "blackened alligator" o sea, caimán caramelizado, pero no es un caramelo dulce, sino ennegrecido por el fuego, una divinidad, créanme. Venir a Baton Rouge es comer tres veces al día platos deliciosos. Un verdadero peligro a la figura de cualquiera. No importa cuanta dieta se haga, todos terminan de la misma forma: redondos. Es por esa razón que no nos mudamos para aca. No podríamos resistir tanta tentación.

En fin, el día siguiente fue de recuperación, por lo que prefiero hablar del día anterior al día siguiente...espero que no hayan perdido la cuenta.

Entre plumas, mitones atigrados, sombreros, colores llamativos y maquillajes estrambóticos transcurrió mi día en el desfile de carnaval, el famoso Spanish Town Mardi Gras Parade de Baton Rouge. Cada año se va haciendo más y más famoso. Este año acudieron más de cien mil personas de todas partes del país. Después del lamentable desastre del huracán Katrina, New Orleans quedó en ruinas, y mientras lucha por sostenerse, los carnavales de Baton Rouge han ido ganando cada vez más adeptos.

Es un evento en el que se lanzan collares plásticos de pepas desde carrozas (o sea, camiones gandola enormes disfrazados) a una multitud que grita "throw me something, Mister (o Lady)". Desde abajo, es todo un espectáculo ver cada gandola gigante de estas y su tripulación disfrazada del mismo tema, lanzando collares mientras tocan música a todo volúmen. Pasa una, la otra, uno se mueve entre la gente como una masa cada vez más compacta, hasta que ya no puedes avanzar más y allí te quedas, en un trance entre la gente gritando que le lancen algo, la música, las manos alzadas y el buzz de las cervezas que te has estado tomando desde las 10am cuando llegaste al lugar; desde arriba, es el mismo estado de trance, menos compacto y creo que hasta más divertido, en un camión lleno de cajas de collares, cerveza fría inagotable, comida, gente divertida, música, Dj y un baño portátil. Todas las comodidades para ejercitar tu brazo dominante y practicar puntería lanzando collares a la gente que te ruega que se lo lances. Es una vista increible, privilegiada; una que muchísimos de los habitantes de la ciudad no han tenido oportunidad de ver.

Luego del recorrido, cuando todo parece haberse acabado, continúa la fiesta después de la fiesta. La privada, la de la tripulación ebria y mamarracha que para en algún rincón del Spanish Town a que instalen un buffet privado que han contratado para tal fin y a comer platos típicos deliciosos para compensar todo el abuso birrero que hubo durante las pasadas seis horas.

Luego como zombies, la tripulación vuelve a abordar la nave nodriza que los deja en el mismo punto donde abordaron a las 10am y todos caminan dando tumbos a sus carros, dejando que el conductor designado los lleve a salvo a sus casas (o a alguna otra fiesta a la que han sido invitados) para seguir o fermentar inmóvil en una cama toda la caña que bebieron durante el día, lo que fue mi caso. Fermenté hasta el día siguiente, o sea, ayer.

Luego todo vuelve a la rutina maravillosa de los excesos, para seguir comiendo y visitando, socializando y comiendo.

Hoy ya hemos tocado límite. Es hora de regresar a casa y hacer ejercicios seriamente.

Les recomiendo que hagan lo mismo de manera profiláctica después de haber leido este post. Uno nunca sabe.




Caro


P.D. Logré subir este post después de hora y media de pelear con la tecnología PC, habiendo escrito esto en la madrugada desde mi MAC, sin conexión.

Saturday, February 21, 2009

Impredecibilidades



My beads


Antes de ayer: convaleciente en cama, incapaz de poder mover un dedo.

Ayer: recuperada y abordando un avión. Vuelos llenos, tomo alterno a Jackson, Mississippi. Alquilo un carro y manejo rumbo a mi destino.

Hoy: disfrazada en Baton Rouge, lista para abordar un carruaje alegórico de Mardi Gras (Carnaval).

Mañana: (?)



Caro

Thursday, February 19, 2009

La rompehuesos






Anoche me comencé a sentir un poco peor de la gripe y no pude dormir en toda la noche. En mi ipod escribí a las 4:28 am dos oraciones simples para acordarme del tema a hablar en mi blog. Y decían: "Estoy cansada de estar enferma" y "Me siento como una vieja interrumpida en las noches"...como si no me fuese a acordar de todas formas!

En fin...no pude escribir nada, me pesan las manos. Dormí todo el día por un teragrip que me tomé y ni siquiera pude mandar señales de vida a mi profesor por correspondencia, quien se habrá sentido abandonado. Un día de estos me expulsa!

Bueno, pero hice un video. Creo que el más pirata que he hecho hasta la fecha (y eso que hay bastantes). Pero es lo que hay para un día como este en el que teclear se me hace un ejercicio fortísimo.

Espero que sepan comprender...




Caro.

Wednesday, February 18, 2009

Registros musicales voluntarios e involuntarios







Suelo estar acompañada todo el tiempo por música. A menudo unas se superponen con otras en los diferentes ambientes de la casa, porque si hay algo en lo que soy maniática es en apagar luces, pero no equipos de sonido, que estan regados por todo el lugar. Y cuando no hay música la tarareo.

En una de esas, suena una canción que hacía años no escuchaba y que fue la primera que me aprendí en inglés. Recuerdo como de pequeña asociaba esos sonidos con palabras en español que yo me sabía para aprendérmela. O sea, la letra era: "words don't come easy to me" y yo pensaba, "words...don (de sr.) camisi (de camisita) tu, mí". Y eso me pasaba también involuntariamente del modo contrario, cuando yo era la que le cambiaba la letra a las canciones por cosas que entendía y que no correspondían. Por ejemplo, el himno del Schönthal, mi colegio. Era "Colegio Schönthal, colegio querido, a tí te cantamos con fé y devoción" y yo lo reemplazaba por "a tí te cantamos corn flakes devoción".

Pero había otras oportunidades en las que estaba pelada por todas partes. O sea, con la canción de Heidi, por ejemplo. Era: "abuelito, dime tú" y yo lo registraba como "abuelito Dimétu" o sea, JURABA que Dimétu era el nombre del abuelo, lo que tiene cierta lógica porque en toda la novelita nunca dijeron como se llamaba el viejo, sólo le decían "el abuelo de los Alpes". Y si me pongo a pensar más en las letras que he cambiado o que he malinterpretado, saco por lo menos diez ejemplos más, pero sería aburrido leerlo, creo.

De cualquier forma, me parece divertido darme cuenta de cosas que no notaba cuando chiquita. Es raro que cuando nos vienen recuerdos de nuestra infancia es casi como si pensáramos en tercera persona acerca de nosotros mismos. Especialmente si hemos cambiado de punto de vista...algo bastante lógico para los que nos consideramos adultos. Y bueno...ese es otro tema. El de madurar...creo que para algunas cosas lo he hecho, soy grande, pero para algunas otras no tanto...por lo que les ruego a mis amigos que más me aprecian que, de llegar el momento en que algo me quede ridículo, me lo digan. Me aterra ser una de esas "pavas viejas" que andan caminando por ahí, jurando que se están luciendo y lo que estan es dando pena ajena. Porfa, no me permitan hacerme eso! Bueno, excepto cuando sea abuela...a los abuelos todo se les es permitido en ese campo. Son las únicas personas que pretenden hacer reir a sus nietos con toda la intención de verse ridículos y lo logran (hasta que los nietos crecen, ya ellos se dejan de esas cosas).

Ahora los dejo, tengo mucha música por seguir escuchando. Gracias adelantadas por no dejarme ser la vieja de la mini falda.



Caro

Tuesday, February 17, 2009

3 am






Tres de la madrugada en Charlotte. Una persona sueña con la forma gráfica de como se forman los recuerdos, mientras que en un marco de madera equivalente a una puerta abierta estilo francés con una serie de ganchitos clavados alrededor, va sujetándose una madeja de goma que rebota dentro del marco y va formando como una especie de tela de araña desordenada en la que van cayendo los sueños en forma de gente que va quedando atrapada entre ellos.

Luego, como una diapositiva, pasan a un siguiente marco vacío donde lanzan otro hilo en forma de papel higiénico elástico y comienza el mismo proceso, pero esta vez cae otra persona, y así sucesavemente.

Cuando pregunto qué significado tenía eso que estaba viendo, una voz en off me contesta que así se forman mis sueños.

No aguanté las ganas de contarlo, así que me levanté y el reloj marcaba la hora del título de esta entrada. Sobre mi mesa de noche debería estar mi cuaderno de notas, pero en su lugar estaba mi ipod, así que comencé a teclear en él antes de que se esfumara este post.






Caro

Monday, February 16, 2009

Lo que la Supertramp hubiera dicho, pero que terminé diciendo yo








De pequeña siempre aborrecí la política, aunque mis padres eran bastante activos en ella. Supongo que porque habían sufrido una dictadura, y tenían esperanzas de que la democracia cambiaría las cosas para mejor. Entonces aprendí a aceptarla como parte de mi vida. Después de todo, niño no es gente, como dicen por ahí, y uno no sabía mejor a esa edad.

No tardé en expresar mi aborrecimiento por el tema, y pronto fui notando como mis padres llevaban decepción tras decepción. Los veía frustrados en ocasiones, pero nunca parecían notar que era que los estaban usando a su antojo. Yo, una pequeña de escasos once años iba fijándome en cómo los políticos con quienes mis padres compartían una relación fueron usando su amistad; eran muy consecuentes mientras estaban en campaña, y luego, independientemente de si ganaban o no, se desaparecían en el total olvido de aquella amistad que usaron durante época de pre-elecciones. Entonces comencé a detestarla. La aborrecía y encima la odiaba a la política.

Crecí en una época democrática en donde los gobernantes eran indiferentes y corruptos, pero a pesar de la tan nombrada crisis e inflación, todavía se podía llevar una vida decente. Eran años en los que además de importarme poco o nada, nunca me animé a enterarme de lo que pasaba en el gobierno, daba igual, y mis padres finalmente viviendo en una frustrante democrácia, asomaban que eso era mejor que la dictadura, y ahora pienso...(y por esto quizá me hubiera ganado un reclamo de mi mamá en vida) pero...

Dictadura es lo que se está viviendo ahora en mi país. Disfrazada de democracia en el ámbito internacional, pero despiadadamente descarada en el área nacional. Se roba descaradamente dinero, se toman decisiones basadas en resentimiento social, destruyen, empobrecen, coartan, violan, masacran, torturan, secuestran, burlan, humillan y vejan los derechos humanos básicos. Entonces es cuando me digo...y aunque yo sé que no viví en esa época, pienso que Perez Jimenez fue un tipo que, aunque hizo todo eso que éste desecho biológico que comanda ahora el país ha hecho, al menos dejaba obras en pie, construía, modernizaba, administraba, no había libertad de expresión, pero había seguridad, no había deuda externa...etc.

No estoy en pro de la dictadura, pero es una pequeña comparación para poner en evidencia lo absurdamente catastrófica que esta siendo la no-administración de un payaso con demasiada suerte como lo es Chavez.

Repudio la dictadura, repudio la democracia, que después de 500 años ha demostrado no servir para nada en lo absoluto. Siempre he pensado que toda esta maquinaria que crearon es obsoleta. Que todo este sistema absurdo por el cual vivimos es una calle ciega que esta destruyendo la vida de las personas y la integridad de la naturaleza, de la ecología y del mundo entero.

Somos un maldito virus.



Caro

Saturday, February 14, 2009

Que toda la vida es sueño y los sueños, sueños son








Anoche mientras dormía, en esos momentos en los que te mueves y entras en el limbo entre la realidad y los sueños, iba echando en un saco un disco hecho en África, un shampú, un cumpleaños, un vestido y un amor para celebrar un día que nunca tuvo mayor significado para mí.

En el sueño me imaginaba celebrando cosas realmente importantes en otros mundos, algo así como cuando salgo a ver fuegos artificiales del día de la independencia de otros países, o le canto gol a un equipo de otra bandera que no es la mía, pero que adopto por espacio de esas horas y que festejo como si esos elementos prestados me pertenecieran.

Desde pequeña he guardado una fascinación increible por los sueños, y ese estado que describo en las primeras líneas de este post es realmente alucinante; esa sensación de no saber si estas pensando o soñando, si aquellas imágenes e ideas son voluntarias o involuntarias. ¿Acaso haría alguna diferencia saber de dónde proviene lo que percibimos? Quizá no, pero me encantaría descubrirlo. Qué porcentaje de mi es soñador, qué porcentaje es creativo y cual domino y cual no.

Así como Segismundo, me pierdo entre la realidad y el sueño, entre fotos, blogs, cartas enormes, fechas, videos, música contínua, melodías de todo tipo que gatillan recuerdos de cosas que no he vivido y que quizá me invento, pero que disfruto igual. Me elevo, entro en otros mundos, en otras mentes, otras sensibilidades que se confunden con las mías y después cuando me despierto (o cuando me duermo) no sé qué pertenece a quien...si soy todas yo o hay algo de interacción en todo esto.

Esta mañana me desperté y soñé con submundos que reflejan las vidas en la superficie de la tierra, y eso lo soñé despierta, lo sé porque lo leí al otro lado del túnel del tiempo, donde los días se van más rápido que en mi ciudad. Soñé despierta con esa historia y parte de mí vive paralelamente en ese espacio que alguien creó; una persona de la que soy parte y que forma parte de mí, algo comparable al estado límbico en el que uno está semi despierto; hay una fusión ahí que supera las barreras del tiempo y de la física. Parte de mi vida transcurre ahí, en compañía de ese reflejo mío al otro lado del mundo.

El día de hoy cobra un sentido más profundo que el de cualquier otro sábado en el calendario, y por esa razón brindo en honor a ese lugar que me he creado, donde patear una lata es algo normal.


Salud por eso.





Caro

Wednesday, February 11, 2009

Percepciones desde el punto de vista de una historia que ha sido borrada









Una persona con tremendas ganas de escribir y de dejar salir todo lo que tiene por dentro se sienta frente a la pantalla y comienza a teclear frases sin sentido, ideas que le vienen a la cabeza sin esfuerzo. Hace una breve pausa para descansar los dedos que torpemente se tropiezan por la prisa que lleva en decir las cosas. De pronto se detiene, lo piensa mejor y borra. Borra todo sin jamás haberlo hecho antes.

Se acuerda de dos amigos que por separado le habían dicho que eso les pasaba a menudo, siendo su única contestación "nunca me ha pasado antes". Entonces borró, borró varias veces lo que escribió desesperadamente y lo guardó en el clipboard por si se arrepentía de haberlo hecho, pero nunca se arrepintió. Entonces comprendió lo que le dijeron sus amigos. Ahora esta persona que escribía y borraba sin querer era uno de ellos, del club de los que borran.

Se detuvo, vió por la ventana que le queda al lado de su escritorio en el estudio y no vio pasar nada. Absolutamente nada, mientras del otro lado de la habitación estaba otra persona escribiendo, pensando concentradamente en lo que anotaba en el papel. Se asomó de nuevo y vio un carro estacionándose con demasiadas maniobras innecesarias para ocupar el lugar que estaba apartando. Se dio cuenta de que sus sospechas eran ciertas "debe ser una señora mayor"...bingo. Del auto se bajó una señora con la cabeza completamente llena de canas, y siguió tecleando.

Un ruido repetitivo le llamó la atención. Giró la cabeza hacia el otro lado, sólo para darse cuenta de que la persona que estaba escribiendo concentradamente hacía unos instantes estaba borrándolo todo, mientras repetía murmurando como un mantra lo próximo que iba a anotar en el papel. "Un miembro más del club al que recién me uní" pensó en voz baja la que estaba frente a la computadora.

Volvió a ver por la ventana. Nada pasó. Después de un silencio se dio cuenta de que la otra persona no estaba, nunca estuvo. Se detuvo por un momento a leer lo que había escrito y pensó en deshacerse del texto, pero lo había borrado. No tenía sentido. Se dio cuenta de que la computadora estaba apagada, la ventana cerrada, la casa estaba sola y que nada de lo que se narró jamás existió, ni siquera ella misma.




*puf*

Tuesday, February 10, 2009

Dándole un descanso a la Supertramp





Basta, es hora de vivir



Pensé en escribir desde mi alterego, pero decidí dar la cara esta vez por las cosas que pienso y que siento desde el fondo de mi vesícula, el órgano más molesto y prescindible que he tenido. La razón original que me empujara a mi mundo paralelo, alejado de toda persona conocida o ajena, se acumuló con otras razones que vinieron a sumar algunas frustraciones, algunas alegrías de tísico y un gran hueco en el estómago producido por algunas incertidumbres, algunas certezas y las ganas tremendas de convertir todo el veneno en medicina.

Siento una terrible necesidad de avanzar. Le comentaba a una gran amiga que si en este momento pudiera describir mi vida con tan solo una palabra, ésta sería "spray"; un millón de átomos desperdigados, flotando en el aire sin ningún destino, donde hay muchas cosas pendientes pero nada termina de caer en su lugar. Algunas gotas minúsculas caen, pero se pierden de vista y terminan en la nada. Una foto de mi vida en este momento sería aquella tomada unos segundos después de que alguien bate con fuerza su mano contra un cojín y éste levanta una cortina de polvo en el aire, mientras la luz revela esta onda expansiva en forma de una especie de bomba hache horizontal. Todo suspendido.

La sensación de mi vida en este momento es como la del pescador que siente un tirón fuerte en su nylon y comienza a recoger con fuerza, sintiendo en sus manos la lucha que sólo un pez gordo puede librar, y de pronto un fuerte chasquido revela que el sedal se acaba de partir con la gran tensión. Las grandes expectativas no culminadas, el sabor agridulce de saber que estabas a punto de tener algo grande en tus manos y ya no está, nunca estuvo, pero la diferencia entre el antes y el después, aún cuando en ninguna de las instancias se tuvo nada, es el amargo sabor que queda después de saber que pudo haber sido algo grande.

Daisaku Ikeda, un gran humanista de Asia Oriental, mientras daba un pequeño discurso mensual dijo tres cosas que me llegaron directo al centro de mi existencia, y que conecto directamente con muchas situaciones actuales mías y de gente a mi alrededor:

1. Debemos ser creativos frente a los problemas

2. Aquel que piensa ganar una batalla sin luchar es un necio.

3. Cuando luchamos por algo nos sentimos bien porque somos dueños de esa determinación.

Son frases que quizá no signifiquen gran cosa para el resto de la humanidad, pero para la mía son imprescindibles en este momento.

Recordé esta mañana al señor de ojos claros de nuevo. No recordé sus palabras cuando me hubieran sido útiles, y es que es tan difícil cambiar ciertas tendencias...pero después de esta lección que acabo de aprender espero que no se me olviden más.

Hace un día precioso aquí en Charlotte, y pienso salir a disfrutarlo. Basta de autocastigos. Es mi hora de vivir la vida.



Caro

Sunday, February 08, 2009

Cavilando sobre la vida y la muerte en un ticket de avión








Esto podrá parecer ridículo, pero anoche estuve pensando en cómo me gustaría que fuese mi funeral, y primero que todo, me gustaría estar presente. Segundo, me encantaría que cada uno de los que asistieran, usaran para esa ocasión su color favorito de ropa, y el que no tuviese claro qué color le gusta más, usar todos los colores por los que se sintiera indeciso; negro es demasiado predecible, serio, acartonado, oscuro. Pero si está de moda, será bienvenido (sólo para aquellos quienes es bien sabido que siempre van a la moda), pero una vez más, negro no es un color, sino la ausencia de luz.



Caro.



P.D. Esto lo escribí detrás del ticket de embarque minutos antes de despegar. No me extendí porque no había más papel. No quiero alterar el original. En otra oportunidad daré más detalles del asunto, no quiero sonar pavosa jajaj.

Thursday, February 05, 2009

El estado de latencia es hasta que se le alumbra para verlo y se manifiesta








Hay ciertas situaciones que tienen vida propia. No hablo de personas quienes obviamente tienen vida. Hablo de sensibilidades; de eso que te causó risa en un momento determinado y luego se esfumó en la memoria, o de ese recuerdo que te nubla los ojos, que luego al recordarlo vuelve a gatillar ese estado de ánimo intacto al de la primera vez...nunca se han preguntado adónde van? Por qué no permanecen?

Hace aproximadamente una semana que comprobé que la amistad es una de esas sensibilidades que viven; igualito que esas personas que no vemos todos los días y parecen esfumarse, pero que estan en sus mundos haciendo lo que les corresponde. En serio, y cuando los amigos vuelven a ese lugar donde está la amistad, todo se activa y hay una conexión. Es la única explicación que le encuentro a estos dos excavadores.

Sentada en el sofá de la sala de mi casa, un rayo de luz atravesaba el lugar, dejando ver un montón de particulitas suspendidas en el aire. Intenté seguir algunas con la vista mientras flotaban alegremente. Si no hubiera sido por ese rayo de luz, nunca las hubiera visto. Entonces me acerqué y tomé una bocanada de aire. Pensé que ahora miles de ellas estaban en mis pulmones y caí en cuenta de que siempre estan ahí, en todas partes, nos rodean, las respiramos, son parte de nosotros, como la matrix. Por alguna razón comencé a pensar en la partícula más pequeña. Pensé que quizá el mundo es una de esas particulitas flotando en el aire, sin embargo a veces nos creemos tan grandes...

Entonces lo conecté con la teoría de las sensibilidades con vida propia. Resulta que estas sensibilidades son como las particulas flotando; estan ahí siempre, y se requiere de alguien con una linterna y la curiosidad de saber dónde se esconden para encontrarlas.

Dos amigos apuntan sus reflectores hacia la parte más alta de un rascacielos y logran ver su amistad ahí, en forma de millones de particulas flotando, respirando, cerrando los ojos y abriéndolos de nuevo para ver cada tarde como se pone el sol en una ciudad de lego.



Caro

Tuesday, February 03, 2009

Polvillo de recuerdos desata alergia nostálgica, ocasionando un gran bien inesperado








Me dije "hoy limpias la casa y terminas de enfocarte en lo que debes", así que comencé por la cocina y, en el interín me tocó entrar al closet de las cajas. Todo el que se ha mudado debe tener un lugar parecido en su casa, o fuera de ella, pero siempre quedan cajas que nunca se abren, sólo en casos de alguna casualidad cósmica, como el caso de hoy cuando me tope con una carpeta que no abría en más de una década.

Es la típica carpeta que rueda por todos lados y sabes lo que es, pero la reacomodas en otro lugar sin abrirla. Poco a poco la memoria va borrando más y más su contenido, hasta que llega a ser un vago recuerdo lo que había allí dentro.

Hay que ver que facebook ha venido siendo como un gatillo de memorias. Estaba tranquila cuando ví algún post de uno de mis compañeros de teatro y automáticamente recordé esa carpetica. Sin más me dirigí al closet de las cajas, y sin menor esfuerzo ya sabía donde estaba. La tenía en mis manos sin imaginar la cantidad de cosas que tenía adentro. La abrí, y automáticamente fue una sorpresa tras otra. Era como entrar en un lugar donde habías estado en tu infancia. Todo era completamente familiar, pero daba la sensación de estarlo viendo por primera vez; guiones de obras que habíamos montado y presentado, libretos de otras que habíamos inventado y que jamás montamos, carnets, recortes de periódicos, fotos, cartas.

De pronto comencé a estornudar y me lloraban los ojos de la reacción alérgica. Esos tremendos sacudones involuntarios y violentos hicieron que me descongestionara y soltara todo lo que la gripe tenía metido en mis mucosas.

Poco después hubo un estruendo al lado izquierdo de la casa, seguido por un perfecto sonido ambiental en estéreo: se me había destapado el oído por el cual tuve una sordera temporal gracias a la gripe.

No creo haberme explicado lo suficientemente bien, pero el alivio que sentí al recobrar mi sentido del oído fue sublime, indescriptible. De pronto sentí que veía mejor y que mis otros sentidos se habían agudizado, sólo por recobrar éste. Y creo que por más que intente explicar la sensación que tuve de que todo era como más anguloso quedaría corta.

Tuve que manifestarlo de varias formas, incluso escribiendo acá en mi blog.

Sí. Quizá suene un poco exagerado, pero créanme que si pudiese escribir este post todo en superlativo lo haría, sólo para demostrar mi punto.



Caro