
Bueno, aprovechando que hay recargador de baterías en el avión, les escribo en el vuelo de vuelta, que son 14 horas, así que agárrense para leer detalles de este viaje nuestro a Dubai.
Todo estaba planeado para irnos de viaje a Venezuela...bueno, "planeado". El caso es que se acerca la fecha de vacaciones (para las que tuve que adelantar trabajos de la universidad mientras el común denominador no se da abasto con las asignaciones para entregarlas a tiempo, inclúyome en el paquete...solo que dicen "viaje" y yo hago lo imposible) y los vuelos de regreso a EEUU siguen todos sobrevendidos. Max ya había apartado sus vacaciones para esta semana y ya era demasiado tarde para cancelarlas. Bueno, para dónde vamos entonces, fue la pregunta que nos hicimos horas antes de tener que salir corriendo a gritar "libertad".
Como ya habíamos aplazado un viaje a Dubai en enero por el retraso en los vuelos de regreso de Chile, decidimos darle matarile a eso y empacamos toda ropa de verano para nuestro viaje al Medio Oriente. Salgo de clase volada a hacer un bolso y dos horas antes del vuelo, salimos repitados para el aeropuerto a agarrarlo.
Así comenzaron nuestras vacaciones.
Nos montamos en el avión, todo buenísimo, chocando copas arranca el avión. Después de probarlo todo: oir música, ver películas, tomar videos, fotos, leer, escribir, dormir en todas las posiciones posibles, llegamos a Dubai con la salida del sol.
GUAO que aeropuerto por favor! "Mira la torre de control, parece un robot!", "Domo arigato, Mr. Robotto", "jajaja"...esos eran nuestros comentarios mientras el avión llegaba a la puerta de desembarque.
Nos bajamos, excelente, increible, el aeropuerto parece un mall por dentro, lleno de gente por todas partes, luces, palmeras, donde la decoración ultra moderna se mezclaba con lo recontra cliché y tradicional del Medio Oriente. Seguimos al rebaño que generalmente y por alguna extraña razón nunca se equivoca a la hora de salir de un aeropuerto por la vía correcta y después de caminar y caminar, llegamos a aduana, hacemos nuestra fila -que suerte tenemos de bajarnos rápido, nos tocó cortica - y pronto nos toca nuestro turno con el agente. Yo para tirármelas de simpática lo saludo en árabe y entrego mi flamante pasaporte rojo de la república bolivareeeeeaaana de Venezuela... "barajah merharaj" dice el agente dirigiéndose al otro, y continúa "burajah ij al VENEZUELA marah buraj?" y el otro dice, "blahj ejlem ij araj VISA blaj"...y yo pensé "uh oh"...en eso nuestro agente nos dice "bara usted necesita visa, esbecialmente con al pasaborte da la Venezuela"
-CHAN-
- "Pe-pero señor, ¡¡¡¿¿¿cómo que VISA??!!! Si a mi no me dijeron nada"
- "No se breocupa, va para oficina allá" (y me señala un escritorio)
"Bueh...vamos pues"
Sin pensar que a partir de ese momento comenzaría nuestro peregrinaje por todo el perro aeropuerto para conseguir mi visa.
No tengo por qué torturarlos con detalles, pero se los resumo en que tardamos un calvario de 30 horas contadas con muchas de ellas caminando, llamando por teléfono a amigos afuera, etc. hasta que por fin al día siguiente, a las 3pm (más o menos) pudimos entrar a Dubai, luego de ver a varias personas tener que agarrar su avioncito de vuelta por no tener una visa y estar en el mismo aprieto que yo. Max por puro amor al arte se quedó conmigo, porque el no lo necesitaba, pero es que no quiso dejarme sola. Mi vida...
En fin, estábamos reventados y dormimos todo el resto del día, nos levantamos para ir a comer y pasamos tooooda la noche tumbados como dos plomos.
Al salir de la cura de sueño, pudimos volver a la vida y al propósito de nuestro viaje: vacaciones.
Bueno, les digo que los amigos de Max y los amigos de ellos que viven allá son gente encantadora que nos recibió muy bien, con todas las atenciones. Nos llevaron a pasear, a comer, nos mostraron la ciudad casi entera, y bueno. Entre las actividades, Max fue esquiar en Ski Dubai (el famoso lugar de esquí en la ciudad) mientras que una amiga me dejó en un spa para recibir un masaje de dos horas de cuerpo completo...ahhh..."vuelvo a mi mundo" jajajja
Paseamos, paseamos muchísimo. La vida social es muy movida en la comunidad de la industria de la aerolínea, todo el mundo se conoce, por lo que salimos a beber té, fumar shisha (la pipa árabe), a comer parrillada en casa de otros amigos, a tomar sol a la piscina, a turistear a los lugares de rigor y conocer más de la ciudad de los contrastes más fuertes.
Dejamos lo mejor para el último día. Salimos a almorzar con Carlos, el hermano de una amiga boliviana en Charlotte (Paula), nos mostró su casa y cómo viven los pilotos que trabajan para los Emiratos casados y con hijos...nada mal...
De ahí, nos dejó en la puerta de la casa de nuestros amigos y apenas nos dió tiempo para cambiarnos y a las 3pm nos pasó buscando la camioneta 4x4 del paquete que compramos de "Aventuras Árabes" y ahí nos fuimos...a un rally en caravana con otras 4x4 al medio del desierto...una locura!! Subían por las dunas y bajaban a toda velocidad, era una montaña rusa total!! Luego nos bajamos un rato a tomar fotos y ver el paisaje desde el medio del arenal, donde la tierra se perdía de vista en el horizonte. El sol iba bajando poco a poco, así que nos montamos de nuevo y nos dirigimos hacia el campamento donde pasaríamos el resto de la velada. En el camino vimos una pequeña manada de camellos sueltos y me volví loca tomando fotos. Pocos minutos después llegamos al campamento, tal cual se lo imaginan con la imagen cliché de las películas árabes de Omar Sherif...camellos, gente bajando los arenales sobre tablas para eso (tipo snowboard), paseando en motos de 4 ruedas, tomando fotos, la música árabe de fondo...bueno, la locura de las mil y una noches.
Entramos al campamento y eran un montón de tiendas alrededor de unas mesitas sobre alfombras persas en la arena, con cojines para sentarse y, a su vez, éstas estaban alrededor de una gran tarima de baile árabe. Entre las carpitas, estaba un puesto de shawarma y otras comidas típicas, un lugar donde una vieja en traje típico pintaba tatuajes de henna, otro donde estaban colgados varios trajes típicos para que los turistas se probaran y tomaran fotos, otro de bebidas, otro de collares, otro para fumar shisha, otro de té y café, y así iban, muchos, muchos lugares para distraerse.
Max y yo dejamos las cosas en una mesita cerca de la tarima y salimos entusiasmadísimos cada quien a lo que más le llamó la atención...yo a los tatuajes de henna y él al baño jajjaj no mentira, al puestico de comidas y bebidas. Yo lo probé todo. Max se sentó rapidito porque el muchacho es timido...
Yo me disfracé, me pinté unas flores en el cuello, comí, tomé té, estaba desatada. En eso llaman a sentarse para comenzar el show...y sale la mujer a bailar la danza del vientre. Era una sola, y no se daba abasto con todos los indios como locos jajaja pero fue bailando de mesa en mesa y CHAN sacó a Max para bailar en la tarima. El se puso de todos los colores y no quería salir, pero yo casi que lo empujé para que fuera, total, ahí la vergüenza que podemos pasar queda en el más estricto anonimato, JAjajA. Bueno, suelta a Max y agarra a otro tipo, hasta que le dio por agarrar mujeres y me llamó a mí. Para qué contarles la humillación de tener que imitar esos movimientos, a mi todo me salía como salsa y merengue! AJjajAJa En fin, me aplaudieron, no sé si fue por lástima o qué, pero salí triunfante a mi mesita, y muerta de la risa.
De ahí la tipa no paró de bailar, la pobre, como por sus buenos 45 minutos, al final estaba que sacaba hasta al señor de la limpieza jAJjAja Pobre! No hallaba cómo más zafarse de su cruel destino, que era sudar como una marrana mientras bailaba para los comensales. Luego vino la comilona y como a los 20 minutos ya Max y yo estábamos haciendo cambio de luces, pero no tardó mucho hasta que todo acabó y nos montaramos en el carro para regresar a Dubai. Y así fue, regresamos y llegamos directos a pegarnos un baño rápido (porque a todas estas, todo el mundo ahí olía a especias exóticas...podridas! jajaja) y bueno, uno no es de palo, esas cosas se pueden pegar hasta con los desodorantes más potentes del mercado. Y mira que yo me llevé dos y los usé ambos al mismo tiempo, inclusive. JAjAJJA
Nada, hicimos las maletas rapidito, cerramos y arrancamos al...(me da grima decirlo) aeropuerto.
Ufff el tráfico en Dubai es infernal, INFERNAL!
Casi no llegamos, nuestro vuelo salía a las 2am, y eran las 12:50 y nosotros atascados dentro del embotellamiento mardeto. Nada, tuvimos que decidir a lo mero macho (se me acaba de olvidar que obvié el detalle de que son muy machistas, las mujeres tienen diferentes derechos que los hombres, todo es más difícil para nosotras), pero la última palabra en la decisión macha, la tuvo esta mujer que les escribe. Dije "nada mi amor, aquí fue!" y nos bajamos del carro a pegar la carrera para el terminal. Llegamos a tiempo para todo. Ahí mismo pasamos por seguridad (jajaj "seguridad") y en menos de 15 minutos llamaron para abordar el avión.
Ufff...a casita...
El sólo hecho de estar en ese aeropuerto otra vez después de la experiencia inicial, me daba grima.
Abordamos y aquí estamos en pleno vuelo de regreso. Ahora me toca llegar a casa a preparar un trabajo escrito para la universidad. Lo bueno es que ganamos todo un día. Salimos de Dubai el sábado a las 2am y vamos a llegar a EEUU el viernes en la mañana...QUE TAL?? No solamente viajamos de un lugar a otro, sino que encima, viajamos en el tiempo, jajaja! Y NO ME IMPORTA LO QUE DIGAN!!! No estoy loca! Me sirve de maravillas, llego el viernes - otra vez- y aun tengo todo el día, más el fin de semana para hacer el trabajo!!! JAjajaj Yuuupiiiii
Bueno, no creo que sea necesario decirles que ya pronto en lo que tenga chance edito el video del viaje más exótico que he hecho en mi vida y se los pego aquí mismo en exclusiva.
Mil besitos a todos y bueno, nos quedamos con las ganas terribles de ir a Venezuela. Estoy segura de que pronto encontraremos el momento para escaparnos a verlos.
DUBAI from cayoyin on Vimeo.
Siempre,
Caro
