Se me ocurrió un día irme de aventura, un paseo a la montaña, algo que me hiciera despejar la mente por un rato. Preparé mis cosas, cargué mi cámara, mi trípode, mi iPod, gasolina al tanque, unas fruticas en el bolso y me fui un mediodía a la montaña (realmente cerro) que queda a unos 30 minutos de mi casa.
Nada del otro mundo. Como es de esperar, llegué, subí, me quedé un rato y bajé. En el ascenso, iba sudando la gota gorda. Tanto, que no me dí cuenta de que hacía frío. Al llegar a la cima, tomé algunas fotos y videos. Una constante ventisca helada me dijo que era hora de bajar.
Al llegar a casa, armé un pequeño corto de mi aventurita introspectiva. Ahora la quiero compartir con ustedes antes de ponerme a leer y hacer cosas de la Universidad.
Un besito,
Caro
Crowder's Mountain on Vimeo
2 comments:
que fino cayo, ese tipo de paseos siempre ayudan
bonitos paisajes. me imagino que extrañas el Avila
saludos
Awesome!
We dont have mountains ... barely little itty bitty tiny hills here in Houston (boooo!) it sure looks like a lot of fun! ;D
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