Sí, un viaje. Me sorpredió conseguir mensajes de familia y amigos que aún no sabían que me iba a Chile y Argentina por 10 días. Resulta que en mi cabeza tan loca, se me pasó anunciarlo y ahora ya estoy de vuelta para contarlo. Haré mi mejor intento...
No se trata de cualquier viaje a alguna parte aleatoria del mundo. Se trata de un viaje que venía dando vueltas, pendiente en mi cabeza para volver a ver a todos mis amigos del cono Sur. Estaba tan presente, que dí por sentado que todos lo sabían.
Apenas regresé ayer, por lo que quizá este post quede corto en descripciones, pues los que me conocen ya bien saben que tardo unos días en asimilar y discernir tantas emociones y cosas lindas que viví.
Llegué a Santiago de Chile el día 2 de agosto y allí me recibió mi amiga Chuchú en el aeropuerto, actividad que no pude repetir con mi maleta, pues ésta nunca llegó. La mandaron en el vuelo de la noche, que llegaría a la mañana siguiente sin mi perfume y un par de zapatos que tenía dentro. Decidí que nada me haría sentir mal. Así comenzó mi viaje.
A la salida, pues fuimos a comer y pasear por ahí para hacer unas compras de algunas cositas que me habían paleado de la maleta y otras que se me olvidó empacar -entre ellas, ropa interior y medias - qué momento! Entre centros comerciales y tour en carro, fui recibiendo las llamadas de los otros amigos del grupo que me iban dando la bienvenida y me decían que todo estaba listo para juntarnos en la noche. Ay la noche...
Me llevaron a una de las actividades que más disfruto: un karaoke! Ahí nos reunimos todos, los viejos amigos y los nuevos, la pasamos fenomenal! Yo canté con y sin micrófono, bailé con y sin música, bebí con y sin alcohol, y me reí, me reí y me reí! La verdad que no me costó ningún esfuerzo recordar lo bien que se la pasa entre amigos en Chile!! Así que la rumba parecía haber terminado a las 4:30am...pero de ahí fuimos a un after party a casa de un amigo y quedamos hablando pajita hasta las 6am? Ya no recuerdo, el pisco sour todo lo borró.
Mañana siguiente: Chuchú y Caro al aeropuerto para rescatar mi mochila y comprar los pasajes para Buenos Aires. A eso de la 1pm estábamos embarcando hacia Argentina, muertas de la risa de la vida. Chuchú resultó una gran compalera de viaje...llegó un punto en el que dolía físicamente reir!!!
Cruzamos al otro lado de la cordillera andina y aterrizamos en un Buenos Aires lluvioso y gélido a esperar a nuestro siguiente compañero de viaje, el Pankcho Mandefuá que venía de su escala en Perú.
Nos juntamos y ahí comenzaron los 3 días más divertidos en Buenos Aires. Llegamos a un hotelucho que daba miedo, pero que nos recibió de sorpresa, pues no habíamos hecho reservaciones. Esos tres días fueron de todo nuevo; conocimos gente nueva con la que compartimos la afición por la fotografía, probamos comidas nuevas para nosotros, caminamos por viejas calles nuevas...y tomamos, tomamos, tomamos....muchas fotos!!
Llegó el lunes y Pankcho y yo seguíamos el tour a Mendoza, ciudad donde estaba pautado el punto de encuentro de una reunión muchísimo más grande...el plan original, la meta. Chuchú debía trabajar, por eso tomó un vuelo de vuelta a Santiago; Pank y yo, un autobús cama hacia la tierra de los vinos y la gente maravillosa.
Fueron 12 horas de carretera sin parar. Realmente el servicio del bus me dejó ultra bien impresionada. Era como viajar en primera clase en un avión, con comidas, todo. Sin precedentes para mi. Naturalmente, me hice amiga de la muchacha que viajaba junto a mi, muy agradable y divertida...veníamos muertas de la risa también...para variar...
Amanecimos rodando en Mendoza, al correr la cortina, me encontré con el paisaje más hermoso que había visto en un buen tiempo. En ese momento tuve mi primer suspiro de emoción; de esos que se sienten como una tos invertida y que contienes porque si lo sueltas se te salen unas lagrimitas de lo grande del momento. Somos tan minúsculos! Me impresiona ver que a tantos miles de kilómetros se desenvuelve una vida a la que yo había sido totalmente ajena, y que ahora estaba descubriendo con mis propios ojos.
Mi gran amigo Gus estaba en la terminal esperándonos. No lo puedo creer, estoy aquí!!! Un gran abrazo liberó una gran espera de dos amigos que querían verse, y marcó la pauta del comienzo de unos días indescriptiblemente maravillosos que vendrían.
Pronto nos instalamos, el Pankcho en un hostal y yo fui cálidamente recibida en casa de los padres de Gus, con una familia tan hospitalaria y tan cariñosa, que casi no me lo podía creer. El gran doctor papa Gus me recetó unas medicinas que me ayudaron a superar el resfrío que agarré por dormir con la bocota abierta en el autobús, además del frío lluvioso de Baires, donde me mojé los pies por no tener mis zapatos de caminar.
Pronto conocí a Nati, la novia de Gus, ahora mi amiga más querida, a quien ya conocía a través de este mismo círculo de fotógrafos al que todos pertenecemos. Como les dije, estoy segura de que mis descripciones se estan quedando cortas, pues aún me cuesta creer no solamente la cantidad de gente bella, sino la calidad humana de cada uno de ellos. Me pregunto si son todos así o es mi gran fortuna el haberlos encontrado justamente a ellos? De cualquier forma, me hace feliz tenerlos y saber que puedo contar con ellos para lo que sea.
Los días en Mendoza estuvieron llenos de otros encuentros, muchos, varios, muchos lugares lindísimos, mucho frío, pero mucho calor humano, mucho sol, muchas fotos, mucha gripe también jajaja pero cómo iba a dejar que me detuviera?!
Debo confesar que hubo un día en el que dije...no puedo más con el malestar de salud.........vamos al cineeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!! jajajaj
Otro día fuimos Pancho y yo al parque, mientras nuestros anfitriones trabajaban en sus oficinas. Vimos una protesta pacífica en la Plaza Independecia de Mendoza..."No a la contaminación del agua" endonde un grupo de percusionistas tocaba, al mimso tiempo que ensayaba otro grupo de flautistas de pan y simultáneamente otro grupo echaba barquitos de papel en una fuente. No sé si fue la combinación de tantas cosas pasando al mismo tiempo, la luz dorada esa tarde en Mendoza, la música, la gente, los ideales transmitidos a través del arte o qué, pero en un instante perdí el aliento una vez más y al llegar a casa lo transformé en el video que aparece al final de esta entrada.
Luego nos fuimos a la montaña, a una cabaña de Naty en la que pasamos la noche a menos 12ºC jajaj todos juntitos en una habitación haciendo calorcito para sobrevivir jaja era como un mini episodio de VIVEN la película!! jaja Entre los ronquidos de Pancho y mi tos, las atenciones de Gus para ir a buscar un té y hacerme callar la boca de una vez para dejarlos a todos dormir jaja (es mentira lo de hacerme callar) pero así pasamos la noche, muertos de risa hasta caer dormidos.
Día siguiente...ESPECTACULAR!! El sol calentaba cualquier cosa, pero no derretía la nieve acumulada alrededor. Tomamos un desayunito light y salimos a tomar fotos y aprovechar el tiempo de espera para que nuestros amigos chilenos - que venían cruzando la cordillera en carro - llegaran al encuentro. Fuimos a tantos lugares espectaculares! Esa tarde fue...cómo puedo describirlo de nuevo...fue maravillosa, especial, lo máximo, el tope, lo más! Los paisajes, los momentos, vimos nieve hasta morir, un burro comiendo tierra, un pájaro blanco ENORME volando altísimo (y no era ni un condor ni tampoco un avión), tomamos muchas fotos lindas, oimos música maravillosa, pasamos un momento lindísimo entre amigos que comparten muchas cosas en común, incluida la pasión por la fotografía, que es ultimadamente lo que nos llevó a conocernos en un principio. Y bajando la montaña que habíamos subido para ir a encontrar al otro grupo que venía de Chile, de nuevo el paisaje que me quitaría por tercera vez el aliento en Mendoza. Fue un momento muy mío que quise compartir, pero si hablaba se me iban a salir las lágrimas, entonces decidí conservarlo para mí. Ahora lo pienso, y todos hubieran entendido, pero estoy segura de que si leen esto, sabrán identificar el momento, pues dudo que tanta majestuosidad haya pasado desapercibida.
Entonces llegamos al lugar de encuentro, y en menos de un minuto, se oyeron las cornetas tocando...eran ellos!!! En un minuto estábamos 4 comiendo empanaditas y al siguiente éramos 13!!! De ese momento en adelante fue todo carcajadas, comenzó la onda light!!
Fuimos todos a casa de Naty en la montaña y allí comenzó la parrillada, la música, los chistes, las anécdotas, la guerra de nieve, la curda, la rumba...una onda de energía diferente, pero sin disminuir la que venía rodando.
Bajamos a Mendoza antes de oscurecer para cambiarnos y salir a cenar/rumbear. Con un frío de los mil demonios llegamos al local endonde la pasamos increiblemente bien...después de la cena, rodaron las mesas ytodo se convirtió en una gran discoteca, donde estuvimos bailando hasta pasadas las 4.30am. El calor era impresionante, la transpiración me superó y todo el vapor se condensó, provocando unas goteras que caían del techo, para el asco de los que sabíamos qué era, y para el agradecimiento de aquellos quienes lo ignoraban y se legraban de la refrescadita jajaja.
A eso de las cinco y media, completamente empapados, buscamos los abrigos e hicimos calabaza-calabaza. Al mediodía ya nos estábamos volviendo a reunir para comer juntos en la Peatonal de Mendoza. Momento de fotos, anécdotas de la noche anterior y risas, para variar! A pié bailando hasta el hostal de los amigos chilenos y la despedida, pues regresaban a Santiago.
De regreso a casa para empacar y tomar el autobús de vuelta a Baires...esta vez me tocaba a mi. Pancho también regresó conmigo a BS AS. A las siete y media estábamos yendo hacia la terminal. No puede ser...ya nos tenemos que ir.
El momento de la despedida es el cuarto y último instante en el que me quedó corta la respiración. Sin querer queriendo me puse a llorar, pero debía decir gracias y no sé si me salió la voz. En mi cabeza estaban todas las palabras en fila, querían salir, se empujaban las unas a las otras, pero no salían...mi voz estaba ronca, yo estaba afónica y encima, lo poco que salía se quebraba en el aire.
Qué días maravillosos...
En un abrazo se condensó todo lo que no pude decir. Y en unas cuantas lagrimitas salieron frustradas las palabras que no logré pronunciar. Mis dos amigos me despedían de la misma forma.
Al llegar a Baires tuve pocas horas para dejar la mochila de 20 Kgs en el hostal de Pancho para salir a caminar, tomar las últimas fotos y hacer los últimos ajustes para mi partida que también vino pronto. A las 4 de la tarde, en un abrazo nos despedimos el Pancho y yo antes de tomar el taxi que me llevaría al aeropuerto de Ezeiza y finalmente a casa.
Ahora en retrospectiva siento que fue un viaje inolvidable, y que muchos videos y fotos seguirán saliendo, producto de esta maravillosa experiencia.
La vida es una cajita de sorpresas. Cuando me toque dejarla, me llevaré todo esto conmigo.
Caro
No se trata de cualquier viaje a alguna parte aleatoria del mundo. Se trata de un viaje que venía dando vueltas, pendiente en mi cabeza para volver a ver a todos mis amigos del cono Sur. Estaba tan presente, que dí por sentado que todos lo sabían.
Apenas regresé ayer, por lo que quizá este post quede corto en descripciones, pues los que me conocen ya bien saben que tardo unos días en asimilar y discernir tantas emociones y cosas lindas que viví.
Llegué a Santiago de Chile el día 2 de agosto y allí me recibió mi amiga Chuchú en el aeropuerto, actividad que no pude repetir con mi maleta, pues ésta nunca llegó. La mandaron en el vuelo de la noche, que llegaría a la mañana siguiente sin mi perfume y un par de zapatos que tenía dentro. Decidí que nada me haría sentir mal. Así comenzó mi viaje.
A la salida, pues fuimos a comer y pasear por ahí para hacer unas compras de algunas cositas que me habían paleado de la maleta y otras que se me olvidó empacar -entre ellas, ropa interior y medias - qué momento! Entre centros comerciales y tour en carro, fui recibiendo las llamadas de los otros amigos del grupo que me iban dando la bienvenida y me decían que todo estaba listo para juntarnos en la noche. Ay la noche...
Me llevaron a una de las actividades que más disfruto: un karaoke! Ahí nos reunimos todos, los viejos amigos y los nuevos, la pasamos fenomenal! Yo canté con y sin micrófono, bailé con y sin música, bebí con y sin alcohol, y me reí, me reí y me reí! La verdad que no me costó ningún esfuerzo recordar lo bien que se la pasa entre amigos en Chile!! Así que la rumba parecía haber terminado a las 4:30am...pero de ahí fuimos a un after party a casa de un amigo y quedamos hablando pajita hasta las 6am? Ya no recuerdo, el pisco sour todo lo borró.
Mañana siguiente: Chuchú y Caro al aeropuerto para rescatar mi mochila y comprar los pasajes para Buenos Aires. A eso de la 1pm estábamos embarcando hacia Argentina, muertas de la risa de la vida. Chuchú resultó una gran compalera de viaje...llegó un punto en el que dolía físicamente reir!!!
Cruzamos al otro lado de la cordillera andina y aterrizamos en un Buenos Aires lluvioso y gélido a esperar a nuestro siguiente compañero de viaje, el Pankcho Mandefuá que venía de su escala en Perú.
Nos juntamos y ahí comenzaron los 3 días más divertidos en Buenos Aires. Llegamos a un hotelucho que daba miedo, pero que nos recibió de sorpresa, pues no habíamos hecho reservaciones. Esos tres días fueron de todo nuevo; conocimos gente nueva con la que compartimos la afición por la fotografía, probamos comidas nuevas para nosotros, caminamos por viejas calles nuevas...y tomamos, tomamos, tomamos....muchas fotos!!
Llegó el lunes y Pankcho y yo seguíamos el tour a Mendoza, ciudad donde estaba pautado el punto de encuentro de una reunión muchísimo más grande...el plan original, la meta. Chuchú debía trabajar, por eso tomó un vuelo de vuelta a Santiago; Pank y yo, un autobús cama hacia la tierra de los vinos y la gente maravillosa.
Fueron 12 horas de carretera sin parar. Realmente el servicio del bus me dejó ultra bien impresionada. Era como viajar en primera clase en un avión, con comidas, todo. Sin precedentes para mi. Naturalmente, me hice amiga de la muchacha que viajaba junto a mi, muy agradable y divertida...veníamos muertas de la risa también...para variar...
Amanecimos rodando en Mendoza, al correr la cortina, me encontré con el paisaje más hermoso que había visto en un buen tiempo. En ese momento tuve mi primer suspiro de emoción; de esos que se sienten como una tos invertida y que contienes porque si lo sueltas se te salen unas lagrimitas de lo grande del momento. Somos tan minúsculos! Me impresiona ver que a tantos miles de kilómetros se desenvuelve una vida a la que yo había sido totalmente ajena, y que ahora estaba descubriendo con mis propios ojos.
Mi gran amigo Gus estaba en la terminal esperándonos. No lo puedo creer, estoy aquí!!! Un gran abrazo liberó una gran espera de dos amigos que querían verse, y marcó la pauta del comienzo de unos días indescriptiblemente maravillosos que vendrían.
Pronto nos instalamos, el Pankcho en un hostal y yo fui cálidamente recibida en casa de los padres de Gus, con una familia tan hospitalaria y tan cariñosa, que casi no me lo podía creer. El gran doctor papa Gus me recetó unas medicinas que me ayudaron a superar el resfrío que agarré por dormir con la bocota abierta en el autobús, además del frío lluvioso de Baires, donde me mojé los pies por no tener mis zapatos de caminar.
Pronto conocí a Nati, la novia de Gus, ahora mi amiga más querida, a quien ya conocía a través de este mismo círculo de fotógrafos al que todos pertenecemos. Como les dije, estoy segura de que mis descripciones se estan quedando cortas, pues aún me cuesta creer no solamente la cantidad de gente bella, sino la calidad humana de cada uno de ellos. Me pregunto si son todos así o es mi gran fortuna el haberlos encontrado justamente a ellos? De cualquier forma, me hace feliz tenerlos y saber que puedo contar con ellos para lo que sea.
Los días en Mendoza estuvieron llenos de otros encuentros, muchos, varios, muchos lugares lindísimos, mucho frío, pero mucho calor humano, mucho sol, muchas fotos, mucha gripe también jajaja pero cómo iba a dejar que me detuviera?!
Debo confesar que hubo un día en el que dije...no puedo más con el malestar de salud.........vamos al cineeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!! jajajaj
Otro día fuimos Pancho y yo al parque, mientras nuestros anfitriones trabajaban en sus oficinas. Vimos una protesta pacífica en la Plaza Independecia de Mendoza..."No a la contaminación del agua" endonde un grupo de percusionistas tocaba, al mimso tiempo que ensayaba otro grupo de flautistas de pan y simultáneamente otro grupo echaba barquitos de papel en una fuente. No sé si fue la combinación de tantas cosas pasando al mismo tiempo, la luz dorada esa tarde en Mendoza, la música, la gente, los ideales transmitidos a través del arte o qué, pero en un instante perdí el aliento una vez más y al llegar a casa lo transformé en el video que aparece al final de esta entrada.
Luego nos fuimos a la montaña, a una cabaña de Naty en la que pasamos la noche a menos 12ºC jajaj todos juntitos en una habitación haciendo calorcito para sobrevivir jaja era como un mini episodio de VIVEN la película!! jaja Entre los ronquidos de Pancho y mi tos, las atenciones de Gus para ir a buscar un té y hacerme callar la boca de una vez para dejarlos a todos dormir jaja (es mentira lo de hacerme callar) pero así pasamos la noche, muertos de risa hasta caer dormidos.
Día siguiente...ESPECTACULAR!! El sol calentaba cualquier cosa, pero no derretía la nieve acumulada alrededor. Tomamos un desayunito light y salimos a tomar fotos y aprovechar el tiempo de espera para que nuestros amigos chilenos - que venían cruzando la cordillera en carro - llegaran al encuentro. Fuimos a tantos lugares espectaculares! Esa tarde fue...cómo puedo describirlo de nuevo...fue maravillosa, especial, lo máximo, el tope, lo más! Los paisajes, los momentos, vimos nieve hasta morir, un burro comiendo tierra, un pájaro blanco ENORME volando altísimo (y no era ni un condor ni tampoco un avión), tomamos muchas fotos lindas, oimos música maravillosa, pasamos un momento lindísimo entre amigos que comparten muchas cosas en común, incluida la pasión por la fotografía, que es ultimadamente lo que nos llevó a conocernos en un principio. Y bajando la montaña que habíamos subido para ir a encontrar al otro grupo que venía de Chile, de nuevo el paisaje que me quitaría por tercera vez el aliento en Mendoza. Fue un momento muy mío que quise compartir, pero si hablaba se me iban a salir las lágrimas, entonces decidí conservarlo para mí. Ahora lo pienso, y todos hubieran entendido, pero estoy segura de que si leen esto, sabrán identificar el momento, pues dudo que tanta majestuosidad haya pasado desapercibida.
Entonces llegamos al lugar de encuentro, y en menos de un minuto, se oyeron las cornetas tocando...eran ellos!!! En un minuto estábamos 4 comiendo empanaditas y al siguiente éramos 13!!! De ese momento en adelante fue todo carcajadas, comenzó la onda light!!
Fuimos todos a casa de Naty en la montaña y allí comenzó la parrillada, la música, los chistes, las anécdotas, la guerra de nieve, la curda, la rumba...una onda de energía diferente, pero sin disminuir la que venía rodando.
Bajamos a Mendoza antes de oscurecer para cambiarnos y salir a cenar/rumbear. Con un frío de los mil demonios llegamos al local endonde la pasamos increiblemente bien...después de la cena, rodaron las mesas ytodo se convirtió en una gran discoteca, donde estuvimos bailando hasta pasadas las 4.30am. El calor era impresionante, la transpiración me superó y todo el vapor se condensó, provocando unas goteras que caían del techo, para el asco de los que sabíamos qué era, y para el agradecimiento de aquellos quienes lo ignoraban y se legraban de la refrescadita jajaja.
A eso de las cinco y media, completamente empapados, buscamos los abrigos e hicimos calabaza-calabaza. Al mediodía ya nos estábamos volviendo a reunir para comer juntos en la Peatonal de Mendoza. Momento de fotos, anécdotas de la noche anterior y risas, para variar! A pié bailando hasta el hostal de los amigos chilenos y la despedida, pues regresaban a Santiago.
De regreso a casa para empacar y tomar el autobús de vuelta a Baires...esta vez me tocaba a mi. Pancho también regresó conmigo a BS AS. A las siete y media estábamos yendo hacia la terminal. No puede ser...ya nos tenemos que ir.
El momento de la despedida es el cuarto y último instante en el que me quedó corta la respiración. Sin querer queriendo me puse a llorar, pero debía decir gracias y no sé si me salió la voz. En mi cabeza estaban todas las palabras en fila, querían salir, se empujaban las unas a las otras, pero no salían...mi voz estaba ronca, yo estaba afónica y encima, lo poco que salía se quebraba en el aire.
Qué días maravillosos...
En un abrazo se condensó todo lo que no pude decir. Y en unas cuantas lagrimitas salieron frustradas las palabras que no logré pronunciar. Mis dos amigos me despedían de la misma forma.
Al llegar a Baires tuve pocas horas para dejar la mochila de 20 Kgs en el hostal de Pancho para salir a caminar, tomar las últimas fotos y hacer los últimos ajustes para mi partida que también vino pronto. A las 4 de la tarde, en un abrazo nos despedimos el Pancho y yo antes de tomar el taxi que me llevaría al aeropuerto de Ezeiza y finalmente a casa.
Ahora en retrospectiva siento que fue un viaje inolvidable, y que muchos videos y fotos seguirán saliendo, producto de esta maravillosa experiencia.
La vida es una cajita de sorpresas. Cuando me toque dejarla, me llevaré todo esto conmigo.
Caro
Memories of an instant from cayoyin and Vimeo.
4 comments:
Wao, que arrecho ver cuan intensa puede ser la vivencia de un viaje para alguien. No tengo mucho que decir pues se poco de la gente que visitaste, pero dos cosas me vinieron a la mente mientras leia tu post:
1. Cancion "Cuando me vaya" del grupo 'Salsa Celtica'. Si no los conoces te los recomiendo altamente, a mi me tienen enfiebrado. Es mas, voy a poner esa cancion inmediatamente para seguir escribiendo.
Listo. Que rica es esta cancion.
Esta pieza musicaliza un sentimiento muy rico, un pre-adios donde se quiere opacar la tristeza de la partida con una festiva alegria. Me sube el animo al pensar en las tantas despedidas que tengo en mi futuro.
2. Couchsurfing.com
La forma en la que veo los viajes ha cambiado desde que soy miembro de esa comunidad (3 anios ya). He conocido gente increible, he recibido confianzas de extranios, he ofrecido mi hospitalidad a quien lo necesita. He conocido vidas increiblemente diferentes a la mia y algunas muy similares. Ha sido un crecimiento sumamente interesante.
Si no lo conoces te invito a que le eches un ojo. Mas nunca pagaras hospedaje cuando viajes :)
Un abrazo cayoya..
Me voy bailando :)
Caro,
Increíbles las experiencias que has vivido, increíble la forma en cómo las cuentas, increíble la manera en que contagias tu buen humor y esas ganas de exprimir hasta la última gota de vida...
Estoy seguro que todas las risas (para variar), los momentos de gozo y los suspiros han quedado tatuados en tu memoria y en lo más profundo de tu ser. Nuevamente gracias por compartir.
La mejor de las vibras para ti.
Un abrazo fuerte,
Carlos.
Chamo, ALEJO...me tardé en responderte porque me propuse no hacerlo hasta bajarme la canción y oirla. Resulta que no la conseguí y justo ahorita se esta bajando, pero me dio el chance de oir un preview...es una maravilla!!
Da la casualidad que siempre me ha encantado la música celta y a medida en que fui creciendo, aprendí a apreciar la salsa y la música latina muchísimo, al punto que ahora no concebiría mis días de fiesta sin ella!! Ahora la combinación de una con la otra me parece sensacional.
Que curioso ese grupo al que perteneces, me parece una nota!! Y tremenda RH en cada encuentro, me imagino!!!
Gracias por visitarme aquí en este rinconcito importante de mi vida y dejar un post tan lindo y tan lleno de contenido.
Te mando un beso a tí y a Dani, seguimos siempre en contacto. Gracias también por esa tremenda canción.
Un abrazo apretado
Caro
Carlitos Wacamole!!! Una vez más amigo, gracias por pasarte por aquí y leer como los buenos casi todo - o todo - mi blog!!
Para que sepas que siempre me agrada la participación y saber también lo que dejo en la mente de las personas.
Afortunadamente he recibido de ti y de todos mucha buen vibra.
Un abrazo grande y seguimos en contacto.
Beso,
Caro
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