De las cosas que más recuerdo de mi infancia, que son bastantes, resalta de una manera singular el día que, estando de vacaciones en la playa de Rio Chico, sentí por prímera vez las terribles ganas de montar en moto y declarar por el resto de mi vida que me encantaban. Yo tenía tres años, y Tatis y Alé estaban montando por primera vez una, la de Cristinita Grisanti.
El tiempo pasó y papá se compró, no una moto, sino dos. En esa época, él me llevaba al colegio, y recuerdo que era uno de los momentos que más esperaba del día...llegar, o que me fueran a buscar al colegio Schönthal, donde todas mis compañeritas y monjas me veían con desparpajo llegar con mi papá y quitarme el casco de forma natural.
Luego las cosas cambiaron, y papá se mudó a otro país. Justo cuando más gusto le estaba agarrando a nuestros paseos. Y, poco a poco, se fue durmiendo ese gusto por las motos que perseguí hasta grande, y que con la llegada de mi primer carro se me olvidó.
Papá regresa a Venezuela y compra una. Esta vez, yo de grande, sentí algo de temor porque son peligrosas.
Tenía un año justo sin ir a Caracas, y ya la nostalgia y la aguja que marcaba mi contenido de familia indicaba que el tanque se estaba vaciando. Así que volví; volví con una sed de familia increible, e insólitamente, y a pesar del poquito tiempo que estuve esta vez, tuve tiempo de hacer todo lo que quería, y de compartir con quienes quería.
Un día entero estuve paseando con papá, como hacía años no lo hacíamos. Y me dí cuenta con una sonrisa en la cara, de cuánto nos parecemos. Compartimos un día paseando en moto, y ese día me sentí libre, y se lo dije: "papi, lo que pasa es que tu eres un espíritu libre", mientras comíamos en Tarzilandia. Mi papi sonrío y dejó salir una carcajada por la mitad. Siempre hay momentos en nuestras conversaciones en los que hablamos y nos conmovemos con lo que el otro dice, no lo se explicar bien. Es cuando sientes que en un instante esas palabras te pueden hacer llorar, pero es tan inmenso y tan fugaz, que no se llora, sino se ríe mientras se contiene un suspiro...y luego sale una carjada por la mitad.
Ese día mi papi me hizo inmensamente feliz.
Gracias pa. Te adoro.
Luego las cosas cambiaron, y papá se mudó a otro país. Justo cuando más gusto le estaba agarrando a nuestros paseos. Y, poco a poco, se fue durmiendo ese gusto por las motos que perseguí hasta grande, y que con la llegada de mi primer carro se me olvidó.
Papá regresa a Venezuela y compra una. Esta vez, yo de grande, sentí algo de temor porque son peligrosas.
Tenía un año justo sin ir a Caracas, y ya la nostalgia y la aguja que marcaba mi contenido de familia indicaba que el tanque se estaba vaciando. Así que volví; volví con una sed de familia increible, e insólitamente, y a pesar del poquito tiempo que estuve esta vez, tuve tiempo de hacer todo lo que quería, y de compartir con quienes quería.
Un día entero estuve paseando con papá, como hacía años no lo hacíamos. Y me dí cuenta con una sonrisa en la cara, de cuánto nos parecemos. Compartimos un día paseando en moto, y ese día me sentí libre, y se lo dije: "papi, lo que pasa es que tu eres un espíritu libre", mientras comíamos en Tarzilandia. Mi papi sonrío y dejó salir una carcajada por la mitad. Siempre hay momentos en nuestras conversaciones en los que hablamos y nos conmovemos con lo que el otro dice, no lo se explicar bien. Es cuando sientes que en un instante esas palabras te pueden hacer llorar, pero es tan inmenso y tan fugaz, que no se llora, sino se ríe mientras se contiene un suspiro...y luego sale una carjada por la mitad.
Ese día mi papi me hizo inmensamente feliz.
Gracias pa. Te adoro.
RIDING WITH DAD from cayoyin on Vimeo.
Cayoyin

4 comments:
que bello caro..
eso si q veo por la foto q te pareces mucho a tu papá!
Un besito,
Sue
Oooohhh morocha, hay que vivirlo para sentirlo; esos momentos no tienen precio y son irrepetibles, únicos.
Gracias por abrirme la puerta a este espacio que guarda tu mundo, poco a poco iré recorriéndolo para conocerte.
Te mando UnRebesotototePaVos…
no te imaginas lo feliz que se sintio tu papa al ver este video y al leer tus comentarios de ese dia de motorizada!!!!
te odio un poquito por aguarme los ojos a esta hora de la tarde...pero te quiero todavia mas.
que dificil es poner en la balanza el futuro/carrera/livelihood y la distancia de la familia a la que tanto se ama.
menos mal que esos si son vinculos que se fortalecen con la distancia. no se si me lo invente o lo lei y quedo en mi subconsciente, pero siempre he pensado que la distancia es a las relaciones lo que la quimioterapia a las celulas; elimina lo maligno y lo debil, pero fortalece lo mas valioso. a lo que nos mantiene vivos.
mi papa nunca tuvo una moto...siempre fue un mojigato. no bebe, no fuma, no baila pegao. pero es la roca de gibraltar de mi familia, en un mar muy turbulento. lo admiro y lo amo. y nunca se lo digo.
ok...me puse intenso. dejemoslo hasta aqui.
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