Wednesday, January 07, 2009

Anuncios sin sentido cobran el valor de una piedra angular

Creo que me cansé



Nunca he creido en esas lecciones que ofrecen por internet, de esas que seguramente habrán visto anunciadas por ahí: "aprenda desde su casa con los cursos online de la universidad bla-bla-blá". Paja, pura paja, pensaba equivocadamente.

Resulta que la universidad de la vida también reparte ciertos cursos de motivación por correo electrónico. Es curiosísimo, pero he cambiado mi opinión testaruda y la poca fe que le tenía a esas aulas a distancia. Resulta que ahora soy, no solamente alumna, sino fan número uno del sistema. Es cómodo, barato y sencillo...pero por sobre todo efectivísimo. De las cosas que he aprendido y de las que he refrescado! No me lo creerían si les contase, por lo que no les haré perder su tiempo en explicaciones que no resulten claras.

Acerca de este curso de la vida, me inscribí hace muchos años, mucho antes de que se popularizara internet, incluso mucho antes de que yo tuviera mi primera computadora personal. Ni yo misma me acordaba, hasta que un día en una de esas reflexiones de ducha mientras las actividades propias del momento se hacen automáticamente sin pensar, la mente se echa a volar, y la mía viajó 18 años atrás para traerme a la memoria el nombre del que sería mi profesor. Este, el del curso del que les hablo. Un tipo difícil de describir, enorme, más grande que un hoyo negro en el espacio a quien nunca le vi su cara sino el centro del alma.

Ahora si me disculpan, tengo que ocuparme de otras cosillas. Estoy segura de que este curso me seguirá dando de qué hablar.


Besos,



::Caro::

2 comments:

Henry S. said...

Al final siempre hay algún lector. Aunque sea uno.

Me emocioné leyendo esto. La foto está buenísima

cayoyin said...

Una sola vida vale más que todos los tesoros del universo. Es un honor tenerte por acá, Henry.