Sunday, April 26, 2009

GRITA TODA LA VERDAD





Yo creo en los clones. Creo que existen y estan por ahí imitándonos e intentando establecer una empatía para invadirnos de nuevo las vidas y jugar trucos sucios a nuestras espaldas. En serio, existen, y nos rondan como sombras patéticas que se alimentan de nosotros, que nos envidian y nos detestan, pero que nos necesitan para tener un propósito en este mundo. Sin nosotros, la vida de estos clones, o parásitos existenciales no es nada, deambulan sin rumbo por ahí, grises porque no saben quienes son, o que lo saben muy bien, pero no lo quieren ser.

Estas pobres vidas tratan de mutar y amoldarse a la vida de aquellos a quienes quieren parecerse. Hacen lo que sea para ser asociados a ellos, o de alguna forma, si no lo logran, buscan las maneras más bizarras de acercarse. Son, lo que es mejor conocido como losers, o perdedores.

El perfil de estos indivíduos que inspiran vergüenza ajena, generalmente simulan ser gente de valores elevados, que hablan y abusan de palabras que terminan siendo cursis, trillando temas sobre la luz, el alma, la bondad, la humildad, el amor, la poesía, la dulzura, la honestidad, la espiritualidad, la fe, las estrellas, lo hermoso y todas esas cosas relacionadas más a charlas de autoayuda y superación que cualquier cosa. Son los típicos estafadores emocionales baratos, que terminan siendo líderes de sectas tipo Pare de Sufrir, sin ofender a los que creen en esas cosas.

Generalmente se rodean de cuasimodos, aplicando el dicho que reza "en tierra de ciegos, el tuerto es el rey". Ellos son los tuertos, y se rodean de ciegos, claro. Sus mundillos dan pena, y aunque reinan en esos bajos fondos, dentro de ellos, saben que son patéticos. Quieren salir de ahí, y agotan todos los recursos para entrar entre los mundos elevados a través de clones. Es decir, adoptando personalidades que no son las de ellos.

Sí, creo en esos clones. De que existen, existen, y se los digo porque rondan muy cerca, y estan tan trancados en su propia farsa que no se dan cuenta de que todos alrededor sabemos toda la verdad, su patética verdad.


7 comments:

Lorena Gogol said...

Yo también creo en esos clones! De hecho tenía uno por ahí... Es que lo has clavado! Me ha dado miedo tu post xD

Alé Yánez Valarino said...

Pobrecitos...

Ignacio Sanz said...

Tu texto me dio escalofríos. ültimamente estoy muy paranoico, bancos, abogados, inmobiliarias y esa clase de buitres me acechan. Así que no paraba de pensar mientras leía: soy yo uno de esos clones? Lo he sido? lo seré?
Cuál será la manerda de evitar serlo? cual es el antídoto?
Y el repelente para clones? cómo darse cuenta de quién es quién?

Coca said...

que se consigan vida...

cayoyin said...

LORE, por eso te digo, por cada uno de nosotros, hay alguien patético tratando de imitarnos en todo...que triste sus vidas!

ALE, y capaz que esto, por negativo que sea, lo consideren como un logro en sus básicas existencias.

NACHO, son otra clase de buitres, pero pertenecen a la misma categoría de bajos mundos, de "mala vaina". Dudo muchísimo que seas un clon, amigo. Esta gente de pena ajena, y nunca es admirada por otros. Creo que contigo es todo lo opuesto. Y después de cierto tiempo, desarrollas un sexto sentido que te hace verlos a leguas. Yo los míos los tengo todos identificaditos. No más chuckys en mi círculo de amigos, jaaaaaaa.

FRESIA! Me encanta verte por acá. Ese comentario es muy tú. Realmente, es que ellos no captan las cosas más básicas...un besito!

Anonymous said...

Llegué aqui por medio de un amigo, que quiso compartir conmigo este post, me parace interesante el tema, y la forma tan honesta en que lo escribes, y si, estoy de acuerdo contigo, creo en los clones, todos tenemos uno o dos, no se, pero he tratado de entenderlos y de sacar algo bueno dentro de todo y es que si existen para emularnos, pues algo muy bueno estaremos haciendo.
Saludos cordiales desde Caracas.
Carmen Moreno.

cayoyin said...

Hola Carmen, bienveniida. Muchísimas gracias por tomarte el tiempo de venir y dejar un comentario. Tiene perfecto sentido lo que dices. Es difícil saber que hay plagiadores de todo lo que hacemos para funcionar como estafadores emocionales por ahí, y saber quienes son, pero que los demás no se den cuenta. Supongo que no hay cuerpo que lo resista.

Saludos, y gracias por pasar.