Saturday, August 08, 2009

Café Negro Mate



Wonderland


Definitivamente soy un caso patético de deficiencia de atención adulta. Tengo mil cosas que hacer, y las tengo en una lista bien clara y definida, pero no logro terminar una, cuando ya me arde el estómago por comenzar la otra, así que lo hago, hasta que comienzo otra, y así, mi computadora, tiene diecisiete páginas abiertas en cosas sin terminar.

Por si fuera poco, interrumpo las tareas que ya estan incompletas para desayunar, poner música o hacerme un café. Son tres de las cuales he completado hasta ahora. Aunque la última quedó por la mitad, pero tuve que conformarme con darla por terminada, que fue hacerme un café. Me dí cuenta muy tarde de que se me había acabado la leche para acompañarlo, por lo que ahora me lo tomo al mejor estilo Beatriz Valarino H: negro.

Algo en ese primer sorbo de café me hizo viajar en un flash a un momento cualquiera en el día de la vida de mi mamá, quien tomaba café sin horarios. Recuerdo bien beber de su taza, sólo porque era lo que ella tomaba, y ese sabor, ese olor tan cerca de mi nariz me abrió un boquete enorme en el pecho. Hay tanto de ella en mi vida, lo que suena lógico, pero me refiero, de su día a día, cosas que siguieron después de que ella se fue, cosas que la sobrevivieron y se quedaron con nosotras. Estas cosas, el café negro, por ejemplo. Ese primer sorbo, ese recuerdo de ella.

Por si fuera poco, mi lista musical en orden aleatorio comenzó a tocar Sunset Coming On, y no pude contener un par de lágrimas rápidas que salieron, solo porque sí.


2 comments:

Anonymous said...

Que bonito recuerdo.

Que maravilla de canción.

Anonymous said...

Asi,..... siempre esta entre nosotros....!!! tia