Friday, December 11, 2009

El día que bailamos Mr. Bluesky



Mr. Bluesky


Lo recordé vívidamente anoche bajo los efectos del humo enrarecido del salón donde tocaban otra música que nada tenía que ver con ésta, y entre visiones nítidas de personas bailando, éste recuerdo iba poniéndolo todo borroso a mi alrededor, y así me desconecté de ese lugar, y me fui lejos a aquel día en el que viajé seis horas hacia el futuro para encontrarme proyectada en alguna dimensión con mi compañero de baile.

Nunca había bailado con nadie ese tema. No con un cuerpo, mucho menos con una voz, aunque ésta saliera de él, una persona de verdad, alguien del pasado remoto que venía regresando del futuro en aquel instante en que nos cruzamos por casualidad.

No nos buscábamos, pero nos conseguimos en un flash estroboscópico, y nos pusimos a bailar en una visita que duró exactamente el largo de la canción. Bailamos desquiciadamente sin vernos, pero sabíamos que el otro también lo hacía, y de pronto nos dimos cuenta de que nuestros pies ya no tocaban el suelo.

Un efecto similar a la conexión que se siente cuando dos personas van juntas a un concierto, que saben que el otro está percibiendo el mismo estímulo sensorial que uno; o cuando se llega a esa página del libro donde sabes que te esperan. Esa conexión. Esa sensación certera de que el otro está en el mismo lugar sin estarlo.

Cosas que no se olvidan jamás, como las cicatrices.

Siempre les tuve rechazo, sobretodo en mi propio cuerpo. Nunca tuve una hasta hace hace seis años, cuando me operaron la pierna sin anestesia. Odié esa marca, por todo el dolor que me recordaba y sobretodo por el hecho de que sería permanente.

Esta vez he aprendido que hay también cicatrices buenas. Marcas que permanencen de alegrías activadas por recuerdos increibles. Y, contrario a lo que me provoca esa cicatriz que tengo en mi perna izquierda, me reconforta saber que, a pesar de lo olvidadiza que yo pueda llegar a ser, ésta también va a permanecer conmigo para siempre.


Caro


Música: Tan Lejos, Tan Cerca - Cosmonauta

1 comment:

Anonymous said...

Está buenísimo lo de las cicatrices y lo de los bailes en medio de no lugares o lugares con luces estroboscópicas con alguien que no se ve pero se sabe que está.

Genial.

HS