El tiempo no para. Menos mal, porque la sensación estática me desespera. Yo no paro tampoco, pero cuando lo hago, me doy cuenta de que todos a mi alrededor tampoco lo hacen, y eso me produce una gran sensación de nostalgia. No sé por qué. No sé si será por la impresión de quedar rezagada, atrás.
Tal como la naturaleza cuando se descuida, que se come las casas, los caminos y todo lo que esta a su paso, dando al poco tiempo la sensación de que por ahí no pasó nunca la civilización, la gente y las costumbres son exactamente iguales. Somos todos un gran manojo de rutinas y subrutinas; en la universidad, en el trabajo, en los lugares donde uno vive...todo tiene su tiempo y su espacio. La gente también. Mientras uno comparte determinada actividad con un grupo en determinado lugar, esa gente, esos espacios son, en ese momento, el entorno que conforma el mundo propio, y uno, a su vez, es parte del de cada uno de ellos.
Al uno salirse, casi automática, pero no necesariamente de inmediato, deja de ser parte del mundo de esas personas que conformaron tu mundo hasta hacía poco. Al dejar de compartir un tiempo y un mismo espacio con ellos, hay dos desconexiones; una, que es la física, y otra, que es la emocional.
La desconexión física es la que menos me afecta. A través de todas las redes sociales, ya esa desconexión parece casi no existir, y ese contacto puede mantenerse a pesar de lo lejos que puedan llegar a estar en el mapa.
La desconexión emotiva es la que más me cuesta perder. Ésa es la desconexión que me llena de nostalgias. La que un día fue y ya no parece estar más. O la que un día estuvo y fue buenísima, y quisiera que se conservara igual, pero que la selva del olvido va comiéndose poco a poco, esperando a que algún día alguna foto o algún recuerdo por asociación la desempolve y nos haga presentes que una vez esas personas fueron protagonistas de nuestro mundo en aquel tiempo y en aquel espacio.
Mi nostalgia es porque, quizá, a pesar de lo tarde que yo vea esa foto que desempolve aquel recuerdo, ésa conexión emocional que alguna vez hubo, vuelve intacta, y quizá para aquellas personas de aquel tiempo y espacio, yo jamás salga de esa selva del olvido en la que algún día me dejaron enterradas sus memorias.
Caro
2 comments:
Por que sera que esa desconexion emocional duele tanto... a mi me pasa cada vez mas con mi papá... los dos vivian aca conmigo en NY y no los veo hace 8 años (imaginate), pero siempre mi relacion con mi mama fue mas cercana, y con la distancia se volvio todavia mas, con ella siempre siento esa sensacion de que esta aqui, hablamos hasta dos horas a veces por telefono (aunque al igual que tu odio usar ese bendito aparato) y me cuenta desde que cortina puso ahora para la navidad hasta que comida hizo el otro dia que sabe q me encanta para que me de envidia, ella esta cercana, es calida y esta lista para desbaratarme cuando nos volvamos a ver... es relinda... pero desde hace unos años para aca, mi papa es distante, he llegado a pensar que mi ausencia lo bloquea y se escuda en esa distancia y eso me mantiene egoistamente orgulloso por que se que esta mal por que no estoy... pero no se por que mi imaginacion me ha llevado a pensar que esta asi por que oculta algo, algo que lo apena.. me saluda tan cordial y friamente que me llena de tristeza.. no se en que momento se desconecto y no se si nos volvamos a conectar y mas ahora que las cosas entre ellos no andan bien... Caro, se que este es tu blog y no un consultorio sentimental, pero me conmovio mucho encontrar este escrito justo en estos dias que ando con eso en la cabeza...
disculpa la retahila, te la ganaste... es el castigo por escribir tan bonito y oportuno..
un abrazotote
Al contrario! Me encanta que entres, seas parte, compartas. Me encanta escribir, pero también me encanta leer. Que rico que el mundo 2.0 nos haya dado la oportunidad de acercarnos, Cesita. Te mando un abrazo muy fuerte, y ya nos veremos cuando no sea necesario ponerse enaguas (jajaja) y nos sentemos en un café a seguir hablando de la vida.
Abrazo de oso amiguito!!!
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