
Puede resultar difícil aceptar que absolutamente todo lo que nos pasa es producto de nuestras propias acciones. Y lo digo todo, tanto aquello que nos hace sufrir como lo que nos causa felicidad; las cosas que sentimos, lo que recibimos de nuestro entorno, todo. Pero más allá de las cosas que nos pasan, es cómo percibimos eso que nos pasa.
Una vez que comprendemos que causa y efecto es una ley indefectible bajo la cual se rige todo en su estado manifiesto y latente, es que podemos entender cómo es que hemos llegado a donde estamos. Que nada es producto de la casualidad y que no estamos a merced de nuestro entorno, ni de las causas externas mientras sepamos esto. Que estamos viviendo lo que vivimos gracias a una seguidilla de decisiones que hemos tomado en determinadas situaciones.
A partir de este principio, somos capaces de transformar desde adentro eso que nos hace sufrir. Entonces, nuestro poder se vuelve ilimitado. Es cuestión de mirar bien las decisiones que tomamos, hasta las palabras que escogemos en determinado momento, por ponerlo de algún modo.
Yo hoy comprendo que el medio ambiente que nos rodea es un reflejo de nosotros mismos por dentro, y que al entender el poder que tenemos de hacer un cambio, éste se convierte en una responsabilidad, y mi determinación en este momento es modificar todo aquello que me causa sufrimiento o molestia, y que lo que a simple vista pueda parecer inmodificable, sí puede cambiarse, ajustando la manera en que yo permita que eso me afecte. Fomentando un cambio desde adentro y la manera en que yo interprete ese estímulo.
Todo es modificable, y estoy atenta a lo que mi entorno me diga.
Hoy abro bien los ojos a las señales que vengan de afuera y a las fibras que esas señales me muevan adentro. Hoy, precisamente, canto por respeto.
Nam Miojo Rengue Kio
Caro.
1 comment:
"Todo es modificable"
Me gusta mucho.
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