
Sabía que había algo grandioso ahí esperándome en estos días, justo después de una terrible pesadilla que no la sentí como tal, al despertarme, había muerto en mi sueño después de arrojarme a la boca de un cocodrilo gigantesco, sabiendo que no me quedaba más alternativa. En ese mismo sueño, la siguiente escena era yo hablando con Alé frente a un jardín, todos vestidos de blanco, como en esas casas de golf, pero habían canchas de tenis en el patio trasero. Sabía que había muerto, pero estaba ahí, viva otra vez, como sólo puede suceder en el mundo de los sueños.
Acto seguido, en el mundo real, justo después de mi primera taza de café, siento esta tremenda energía en el pecho que no me cabe, y se la comenté al profe, que vino con una propuesta didáctica magnífica. Para ese momento, sabía que había muchísimo ahí guardado dentro esperando salir, y en una explosión inesperada y maravillosa, mientras orbitaba a una velocidad vertiginosa alrededor de la tierra, a 360 minutos de diferencia, casi análogo a un año luz, hicimos contacto.
En los radios hubo una voz "permiso para hacer contacto", salí corriendo y casi sin haber terminado de decir "permiso concedido" sentí mi módulo espacial sacudirse y en un click, se abrió la compuertilla. Del otro lado invadió la música que sonaba, que yo había enviado a través de señales satelitales, ahora entraba flotando junto a ese cosmonauta espacial. Me quité las botas gravitatorias y comenzamos a bailar casi tribalmente, en un trance en el que flotábamos y reíamos como un par de enajenados, así sin más, mi día se disparó al ritmo de 'olvídate de mí', bastante irónico, pues todo lo que hicimos fue recordar.
No se si entienden la magnitud de este evento. Acabo de crear nuevas memorias de un encuentro que burló las leyes del tiempo, de la física y de la gravedad. Este encuentro fue una celebración de la vida y algo que pasó pero no pasó. Pero sí pasó, claro que pasó!
jajajja
Caro
Acto seguido, en el mundo real, justo después de mi primera taza de café, siento esta tremenda energía en el pecho que no me cabe, y se la comenté al profe, que vino con una propuesta didáctica magnífica. Para ese momento, sabía que había muchísimo ahí guardado dentro esperando salir, y en una explosión inesperada y maravillosa, mientras orbitaba a una velocidad vertiginosa alrededor de la tierra, a 360 minutos de diferencia, casi análogo a un año luz, hicimos contacto.
En los radios hubo una voz "permiso para hacer contacto", salí corriendo y casi sin haber terminado de decir "permiso concedido" sentí mi módulo espacial sacudirse y en un click, se abrió la compuertilla. Del otro lado invadió la música que sonaba, que yo había enviado a través de señales satelitales, ahora entraba flotando junto a ese cosmonauta espacial. Me quité las botas gravitatorias y comenzamos a bailar casi tribalmente, en un trance en el que flotábamos y reíamos como un par de enajenados, así sin más, mi día se disparó al ritmo de 'olvídate de mí', bastante irónico, pues todo lo que hicimos fue recordar.
No se si entienden la magnitud de este evento. Acabo de crear nuevas memorias de un encuentro que burló las leyes del tiempo, de la física y de la gravedad. Este encuentro fue una celebración de la vida y algo que pasó pero no pasó. Pero sí pasó, claro que pasó!
jajajja
Caro
4 comments:
cerebro... debo decirte que no entendí ni carajo que te pasó, pero que rico que estes feliz jajajaja
besos de pincky :)
pd. no habia pasado por esta parte de tu mundo! pero ya esta descubierto y guardado jaja
Brutal. Muy bueno
Paso, claro que si.
Es que yo no te he dicho, pero vivo dentro de un cocodrilo y tenemos canchas de tenis al final del jardín
Pinky, no hay que entenderlo porque honestamente no tiene explicación! Bienvenida!! <3
≈≈≈
HS, algo me dice que sí entonces. Con esa convicción me ha convencido!
≈≈≈
Y cómo explicas lo de los trajes blancos? jajaj
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