Sunday, March 01, 2009

Homónimas: ¿para qué?



Siempre he pensado que debería haber una diferencia entre la palabra sueño y la palabra sueño. Claro, cómo notarla, si se escriben igual?

Bien. La primera acepción se refiere a esa especie de alucinación onírica que algunos afortunados tenemos durante las noches; la otra, a esa especie de alucinación onírica que algunos desafortunados tenemos durante el día. La diferencia acá radica entre estar dormido y estar despierto. Y, entre los sueños que se tienen despiertos, hay dos sub significados; el de los sueños que se tienen gobernando plenamente con la mente esas fantasías elaboradas mientras "se está donde no se está", también llamada vulgarmente "la inmortalidad del cangrejo", y la otra que tiene que ver más con aspiraciones y metas. El primero es más perdedera de tiempo, mientras que el segundo es una inversión del mismo.

Verán, es importante para mí marcar la diferencia entre cada uno de esos significados porque resulta que los uso todos con una frecuencia bárbara, y a veces quiero escribir con una sola palabra a cuál de ellos me refiero sin tener que dar tantas explicaciones.

Pues bien, hablaré de otra cosa para no enredar el tópico más de lo que está. Hablaré de mi reconciliación con el tiempo. Hablo de volver a usar el reloj que me había quitado hace unos cuatro meses para no pensar más en las horas que pasaban y poder desintoxicarme un poco de esa obsesión mía de ver las agujas incontables veces durante los días que se me hacían enternos por ese mismo hecho de ver al reloj a cada ratico.

Me puse el reloj y realmente me curé de verlo frecuentemente. Creo que esta vez sí es cierto, que puede ser definitivo, aunque se bien que nada es definitivo, pero a veces me gusta soñar con esa idea. Y bueno, salta la palabra soñar. Entienden ahora a lo que me refiero? Anoche mientras en Londres marcaban las 9 ó 10 de la mañana en el Big Ben, yo me aferraba a una atracción de algún parque inexistente en mi memoria, en el que me monté y no me bajé cuando se suponía que debía hacerlo, y me llevó por todo el recorrido escondido que nadie veía, en el que se suponía que nadie debía estar montado. Entonces repentinamente comenzó a ir a una velocidad vertiginosa, dando tirabuzones hacia arriba, mientras llovía y yo sólo iba agarrada con mis manos de esa especie de columpio donde colgaba y sentía que en cualquier momento la fuerza centrífuga y la humedad me iban a sacar disparada en las alturas. Cuando regreso de aquel paseo fulminante, mi Tía Cristina se entera de que yo iba y venía más rápido por esa vía, así que decidió encomendarme un sobre para que le llevara a mi tía Elizabeth al otro lado del parque, donde tenía un apartamento por el cual pasaba esta atracción detrás de bastidores. Justo en la parte más divertida del sueño, en esa en la que voy a arrancar ese recorrido con una misión específica, vino a sonar la alarma para ir al entrenamiento en el centro de Charlotte, a la oficina de mi nuevo empleo. Bueno, así son siempre esos sueños...espero que sepan a cuales me refiero, porque ya yo me confundí. Precisamente, porque me está atacando otro sueño, ese que te hace ver medio borroso y donde comienzas a escribir cosas sin sentido, por lo que mejor lo dejo hasta aquí y me olvido de toda esta cháchara que acabo de contar.

Nos vemos dentro de seis horas, o cuando el Big Ben marque esa hora a la que ustedes me lean. Hasta mañana.



Caro

4 comments:

la-tiza said...

mi querida calderona de la barca....es una maravilla recordar lo que nos pasa en la mente mientras dormimos.Espero que puedas tejer todas esas cosas ... suerte en tu nuevo empleo!

Anonymous said...

"yo me aferraba a una atracción de algún parque inexistente en mi memoria" Buenísimo eso.

http://www.youtube.com/watch?v=PvycvrqWkbw

HS

cayoyin said...

Caramba, Tizabetica, qué enorme me queda ese nombre que has usado, pero gracias por el piropo. Veremos como sigue esta historia. Gracias por acompañarme!

Vaya, vaya, vaya...nuestro amigo anónimo que deja las siglas jabonosas trae consigo a Los Planetas...bárbaro, veo que también es astrónomo. No deja ud. de sorprenderme, HS. Ese video tiene bastante de ese trip onírico en el que me ví envuelta, y del que me desperté prácticamente engarrotada, mientras abrazaba con fuerza la otra almohada.

Anonymous said...

Bueno!muy bueno!!tia