Tuesday, April 12, 2011

Aquella camisa





Aquella camisa. No la recordaba hasta que la encontró en su closet, doblada a presión por el peso de la ropa que tuvo encima por años. Se vio obligada a sacarla de ese espacio fijo que había ocupado desde que la puso ahí, en el año mil novecientos...no lo recuerda bien, pero desde aquella época estaba ahí. Digamos que desde el verano pasado, para ser exactos, pero ella lo sentía como muchísimo más tiempo.

Al llegar a casa notó que tenía una pila de ropa para lavar, así que hurgó en su armario, y la descubrió ahí. La desdobló y al pasar su cara por el cuello mientras se la ponía, notó que tenía un olor viejo y familiar. Lo reconoció enseguida. Era el vaho de aquellas noches cuando dormía del lado derecho de la cama en otra vida, en su vida pasada. No hizo falta cerrar los ojos para volver.

Se impresionó de cómo los olores se comportan como máquinas violentas del tiempo, creando sensaciones aún más vívidas que las que causan incluso algunas canciones. El olfato es el sentido que deja entrar más directamente los estímulos al cerebro, y así le sorprendió esta camisa, sin filtros. Inesperadamente.

Pensó en él. Echó un vistazo a su alrededor con la camisa a medio poner y le entró el desamparo en el medio de su baño, en su media desnudez. Recordó aquel cigarrillo que le hizo rechazar y todas las bocanadas que inhaló de otros pulmones, y deseó fumar. Deseó entonces todo lo que siempre odió por aquel recuerdo olvidado que ahora le dolía. Y se odió por haber deseado algo tan estúpido.

Pudo haberse quitado esa camisa y buscado otra para ponerse, pero no lo hizo. Decidió quedarse allí, en ese viaje raro por los recovecos que creyó haber tapado en su memoria, y se quedó ahí, inmóvil en su auto castigo.

Encendió dos barritas de incienso que le traían otros recuerdos, y se dejó llevar por el humo y la mezcla de sensaciones hasta que el día murió irremediablemente.


Caro

2 comments:

Henry S. said...

Este texto es muy grande, Cayoyín. Muy tremendo. Muy potente.

"los olores se comportan como máquinas violentas del tiempo"

Besos

cayoyin said...

No más grande que ese Océano que atravesé hacia el día siguiente.

"La mañana es la orilla más cercana, un lugar tremendamente lejano."

Inmenso, pero llegué, y valió completamente la pena.

Más besos.