Thursday, April 21, 2011

Un precioso día





Sin alarmas ni sorpresas, amaneció. Y amaneció así porque apagué mi celular para que nada me interrumpiera el sueño.

Me levanté con la fatiga de los días pasados, constantes, con el ritmo fijo y pesado de una locomotora en marcha, sin intenciones de parar. Me levanté con una definición más clara de esa palabra. De la palabra fatiga. Parte por vivirla en carne propia por tantos días seguidos, y otra parte por haberla leido tan claramente mientras la sentía en mi refugio de descanso, adonde suelo ir cuando no puedo ir a ningún lado físicamente. Un lugar donde sólo llegan quienes han estado ahí. Que existe, pero no queda en ningún lado. Ese, cerca de una ventana siempre, con una luz de atardecer caraqueño en la azotea de cualquier edificio. Ahí. Donde hay siempre un sillón cómodo y se está a gusto. Donde, a pesar de la luz del día, el ambiente que hay recuerda a aquel de altas horas de la madrugada, donde se puede hablar de lo que sea y nadie te oye, pero hay alguien que escucha.

Desperté en un día nublado, perfecto día para tenerlo libre y dejarse ser tranquilamente, sin la presión de tener que aprovecharlo afuera porque hay sol.

Entonces puedo escribir, que es al fin y al cabo una forma de libertad. Puedo escribir y puedo sentirme entendida. Puedo sentarme a sentir y que sientas el momento. Bajar un cambio y pensar en lo que realmente importa. Nuevas metas. Renovación de unas que creí haber descartado, pero ahora cobran un valor inmenso. Pienso en ese email que llamé con la mente. En un futuro nostálgico de un momento que no ha pasado, y vuelvo a mi vieja cápsula espacial, y aquella azotea vuelve a mí.

Hay conexiones que son inexplicables.

Sigo viviendo mi día. Está aún nublado, pero es un día maravilloso porque me estas leyendo, y sé que me entiendes.


Caro

2 comments:

Anonymous said...

"Sigo viviendo mi día. Está aún nublado, pero es un día maravilloso porque me estás leyendo, y sé que me entiendes".

Creo que ahí está todo. Otro momento inolvidable. Y ya van siendo muchos.

cayoyin said...

Y esa lata ya esta redonda, pero le sigo dando. Feliz.