Sunday, April 03, 2011

La espera






Soy dueña del tiempo. Éste segundo que pasa lo veo perfectamente. Se detiene en cámara lenta, se escurre cada vez más lento, como para atraparme. Es un instante hipnótico en el que el aire se va convirtiendo en algo denso, en un gel, estoy sumergida en una piscina de miel. Vuelvo al vientre de mi mamá. Todo flota, todo es perfecto. Escucho Yann Tiersen (Mary live) y es exactamente la música que calza en este letargo amniótico, que es parte del todo que me rodea, del ritmo perfecto y lento con el que todo se mueve, ahora, en esta ínfima fracción de tiempo en la que habito, infinita, inmensa canción.

Es algo maravilloso, la música. Es eterna, luminosa. ¿No sienten como flotan? ¿No es increíble esta sensación? ¿La oyen? ¿Sienten lo mismo que yo? Siempre que pueda escribir de algo importante, entonces escribiré sobre la música. Pero ¿escuchan esa voz? ¿No les conmueve? Las notas son redondas, se escurren lentamente en esta foto, la foto de este instante donde estoy atrapada.

No es una foto cualquiera. Es una que atrapó a su vez a un video. Todo tiene movimiento, absolutamente todo se mueve en cámara ultra lenta. Pienso que para que haya un video dentro de una foto que está tomada en cámara lenta, y para que éste se vea a velocidad normal en el mundo de la foto, tiene que ir a una velocidad extremadamente alta.

Es trascendental. La música es definitivamente trascendental. No me imagino la muerte sin ella. Lo digo, porque muchos creen que la muerte es un no-lugar. Para mí es una sala de espera. Eso es la muerte para mí. Donde esperas tu momento para renacer, ahí sentadito como un paciente. Y de eso sí se yo, de esperar como paciente tu turno en la vida. Yo lo espero con música. Todo es más llevadero con ella. Y para alguien tan impaciente para tantas cosas como lo soy yo, la disciplina obligada de la espera se convierte en una pequeña muerte, donde, si espero sin música sufro, y si lo hago con música, siento que soy dueña del tiempo. Y siento esto que describo, esto maravilloso.

Entonces la muerte ya no es muerte si se espera con música.

Me detengo en el silencio de esta canción, que es la inercia entre cada uno de los golpes del violín.



Caro

2 comments:

Alejandro said...

Y que cosas esperas? Esperas pasiva o eres accion y creadora? Y que pasa cuando toda la musica te hala hacia el patio donde los demas juegan, distrayendote de lo que quieres esperar?

cayoyin said...

Espero cantando. Después de todo, cantar es también música, y de la buena.