
De pequeña siempre aborrecí la política, aunque mis padres eran bastante activos en ella. Supongo que porque habían sufrido una dictadura, y tenían esperanzas de que la democracia cambiaría las cosas para mejor. Entonces aprendí a aceptarla como parte de mi vida. Después de todo, niño no es gente, como dicen por ahí, y uno no sabía mejor a esa edad.
No tardé en expresar mi aborrecimiento por el tema, y pronto fui notando como mis padres llevaban decepción tras decepción. Los veía frustrados en ocasiones, pero nunca parecían notar que era que los estaban usando a su antojo. Yo, una pequeña de escasos once años iba fijándome en cómo los políticos con quienes mis padres compartían una relación fueron usando su amistad; eran muy consecuentes mientras estaban en campaña, y luego, independientemente de si ganaban o no, se desaparecían en el total olvido de aquella amistad que usaron durante época de pre-elecciones. Entonces comencé a detestarla. La aborrecía y encima la odiaba a la política.
Crecí en una época democrática en donde los gobernantes eran indiferentes y corruptos, pero a pesar de la tan nombrada crisis e inflación, todavía se podía llevar una vida decente. Eran años en los que además de importarme poco o nada, nunca me animé a enterarme de lo que pasaba en el gobierno, daba igual, y mis padres finalmente viviendo en una frustrante democrácia, asomaban que eso era mejor que la dictadura, y ahora pienso...(y por esto quizá me hubiera ganado un reclamo de mi mamá en vida) pero...
Dictadura es lo que se está viviendo ahora en mi país. Disfrazada de democracia en el ámbito internacional, pero despiadadamente descarada en el área nacional. Se roba descaradamente dinero, se toman decisiones basadas en resentimiento social, destruyen, empobrecen, coartan, violan, masacran, torturan, secuestran, burlan, humillan y vejan los derechos humanos básicos. Entonces es cuando me digo...y aunque yo sé que no viví en esa época, pienso que Perez Jimenez fue un tipo que, aunque hizo todo eso que éste desecho biológico que comanda ahora el país ha hecho, al menos dejaba obras en pie, construía, modernizaba, administraba, no había libertad de expresión, pero había seguridad, no había deuda externa...etc.
No estoy en pro de la dictadura, pero es una pequeña comparación para poner en evidencia lo absurdamente catastrófica que esta siendo la no-administración de un payaso con demasiada suerte como lo es Chavez.
Repudio la dictadura, repudio la democracia, que después de 500 años ha demostrado no servir para nada en lo absoluto. Siempre he pensado que toda esta maquinaria que crearon es obsoleta. Que todo este sistema absurdo por el cual vivimos es una calle ciega que esta destruyendo la vida de las personas y la integridad de la naturaleza, de la ecología y del mundo entero.
Somos un maldito virus.
Caro
3 comments:
"Lo más atroz de las cosas malas y la gente mala es el silencio de la gente buena" Ghandi
Eso es lo que yo opino..Y te apoyo.
V.R.
hoy en día ofrecen ciudadanía norteamericana a los inmigrantes que se alisten en el ejército.
En todos lados somos carne de cañón., y sin embargo seguimos luchando por una vida buena para todos.
Besitos,
Alé
"Somos un maldito virus"
genial eso... pero habrá remedio?
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